Economía

Pasos para atrás, Sinaloa pierde competitividad

Gobierno, economía, ambiente y calidad de vida son indicadores que empeoraron en el Índice de Competitividad Estatal 2014, reflejo de que las políticas públicas implementadas por el Estado para generar la plataforma competitiva de Sinaloa no han resultado efectivas. Sinaloa no solo no sale del bache económico, sino que empeora en indicadores indispensables para atraer y retener inversiones y talento. Así lo […]

Gobierno, economía, ambiente y calidad de vida son indicadores que empeoraron en el Índice de Competitividad Estatal 2014, reflejo de que las políticas públicas implementadas por el Estado para generar la plataforma competitiva de Sinaloa no han resultado efectivas.

Sinaloa no solo no sale del bache económico, sino que empeora en indicadores indispensables para atraer y retener inversiones y talento. Así lo muestran los resultados del Índice de Competitividad Estatal 2014, en el que el estado retrocedió 4 posiciones en relación con el estudio hecho en 2012, al pasar del lugar 10 al 14.

Ante este escenario, el presidente del Consejo para el Desarrollo de Sinaloa (Codesin), Javier Lizárraga Mercado, lo explicó tal cual: “Es decir, hoy somos menos competitivos frente a las otras entidades federativas y contra nosotros mismos”.

Añadió que es evidente que la estructura económica de la entidad no está respondiendo a la visión de futuro para el crecimiento y el desarrollo de Sinaloa, por lo que esta situación obliga a todos los actores a tomar medidas efectivas.

“Es importante que entendamos lo siguiente: quien ejecuta las políticas públicas es el Gobierno. La sociedad pone en la mesa las soluciones, incide, propone, pero quien definitivamente tiene que entrarle es el Gobierno. Por lo tanto, hay una responsabilidad que es ineludible por parte del Gobierno como ejecutor, y otra que tiene que ver (con) el deber ser de la sociedad, para exigir, revisar, pero también para proponer y participar en su destino colectivo”, destacó.

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LA CAÍDA EN NÚMEROS

Desde 2002 y hasta 2006, la entidad se mantuvo entre las posiciones 18, 20 y 25. No fue hasta 2008 y 2010 que repuntó al conseguir los peldaños 12 y 10 a nivel nacional como uno de los estados más competitivos, por lo que con el reciente resultado se pierde el avance logrado en los últimos años.

En la nueva edición del estudio bianual que publica el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) y que compara datos de 2010 y 2012, Sinaloa fue uno de los que más cayeron en el ranking del índice general, junto con Tamaulipas y Nayarit. Su calificación general, medida del 0 al 100, fue de 46.63, por arriba del promedio nacional (44.6), pero similar a la lograda en 2008 (46.6).

La razón del retroceso se debe al descenso de 12 lugares en el rubro de Gobiernos eficaces y eficientes, uno de los 10 subíndices que conforman el análisis y que evalúan una dimensión distinta de la competitividad. En este apartado la entidad saltó del 2 al lugar 14 en solo 2 años, la peor posición desde el Índice 2006, cuando estaba en el escalón 15. También representa el primer desplome en la última década, luego de ligar solo mejoras en los estudios anteriores.

Pero el declive de Sinaloa en el Índice 2014 también se debe a la tendencia negativa en factores económicos, ambientales y de calidad de vida de los habitantes.

En los subíndices de Manejo sustentable del medio ambiente pasó del lugar 7 al 9; en Economía estable cayó del sitio 3 al 7, y en Sociedad incluyente, preparada y sana cedió un peldaño al pasar de la posición 11 a la 12. Es de destacar que en el rubro de Economía estable es la primera declinación desde el Índice 2008, que analizó el periodo 2003-2006.

MEJORAS

En contraste, Sinaloa mejoró en los subíndices de Sistema de derecho confiable y objetivo, Aprovechamiento de las relaciones internacionales e Innovación de los sectores económicos. En cuadro_2el primero avanzó del escalón 28 al 25, en el segundo escaló del 25 al 23, mientras que en el último subió del 28 al 22. En los tres casos mantiene la racha positiva desde el Índice de 2010. Sin embargo, en el nuevo estudio obtuvo calificaciones por debajo del promedio nacional.

En tanto que en los factores de productividad de los trabajadores, así como financieros, de telecomunicaciones y de transporte, la entidad no registró cambio entre 2010 y 2012. En el apartado de Mercado laboral y Sectores precursores mantuvo su cuarto y quinto sitio en el ranking.

LA SALIDA

Para la iniciativa privada, el retroceso en el Índice de Competitividad Estatal 2014 refleja que las políticas públicas, la transparencia y rendición de cuentan, proyectos y estrategias que se han implementado en los últimos años para generar la plataforma competitiva de Sinaloa no han resultado los suficientemente eficaces y eficientes.

Para revertir este resultado adverso, se requiere diversificar y cambiar la estructura productiva, para generar más valor a través de la investigación, la innovación y el conocimiento. También se necesita cambiar la estructura de la educación, cuidar el medio ambiente, que las leyes se cumplan, así como que esté protegida la ciudadanía y su patrimonio.

Esto implica que Gobierno, empresas, academia y sociedad, quienes repercuten en estos factores, se reúnan y revisen qué y cómo se están haciendo, para hacer los cambios cuanto antes. Además, para construir la competitividad que se persigue, se debe trabajar en cómo hacer que el territorio sea lo suficientemente fuerte para recuperarse en el menor tiempo posible ante cualquier circunstancia externa que pueda impactar negativamente.

Si no hace nada, la tendencia a la baja no se revertirá por sí sola, lo que significa que Sinaloa no será lo suficientemente competitivo contra los demás estados.

“Sinaloa requiere de cambios en su estructura productiva y de políticas públicas bien diseñadas para detonar las capacidades de su gente y del territorio”, advierte Lizárraga Mercado.

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