Economía

SABOR, ARTE Y ECOLOGÍA

 Dos ideas diferentes se conjugan para crear un espacio que integra creaciones artísticas y ecológicas, y que además busca ofrecer no solo alimentos y bebidas, sino también crear conciencia ciudadana. Joaquín Landeros y Francisco Barrón son dos polos opuestos. La primera impresión no lo demuestra, pero una vez que hablan, estos dos emprendedores que no sobrepasan los 30 años de edad, muestran sus rasgos […]

 Dos ideas diferentes se conjugan para crear un espacio que integra creaciones artísticas y ecológicas, y que además busca ofrecer no solo alimentos y bebidas, sino también crear conciencia ciudadana.

Joaquín Landeros y Francisco Barrón son dos polos opuestos. La primera impresión no lo demuestra, pero una vez que hablan, estos dos emprendedores que no sobrepasan los 30 años de edad, muestran sus rasgos distintivos. Joaquín es la figura tranquila y serena, y quien expresa sus ideas con más parsimonia. Mientras que Frankie es la parte impaciente e inquieta, y quien habla de manera apresurada pero certera.

Sin embargo, a pesar de las contrastantes personalidades, ambos jóvenes exudan la misma pasión por ese objetivo empresarial que comparten: Molto Gusto, establecimiento que ofrece alimentos, bebidas y otros productos de consumo, todo de origen artesanal, enmarcado en un espacio que mezcla el arte y la ecología en sus muebles, decorado y atmósfera.

Pero ha sido gracias a sus diferencias que estos arquitectos han podido crear desde cero este proyecto y salir adelante en un giro que ninguno conocía hace ya más de un año. Los dos, quienes se conocieron mientras estudiaban, trabajan en el área de la construcción desde antes de emprender, pero cada uno tenía una inquietud. Frankie quería hacer muebles reutilizando y reciclando materiales, y Joaquín deseaba emprender en un café o restaurante.

Al final, cuentan a ESPEJO que ambas ideas embonaron bien y dieron como resultado un concepto característico que salta a la vista: tarimas, jabas, cucharas, llantas de bicicletas, botellas, entre otros objetos cotidianos que ya cumplieron con su objetivo inicial y fueron transformados por ellos en decoración o mobiliario del restaurante, todo con la finalidad de crear conciencia en las personas.

platillo—¿Cómo ha respondido la gente al concepto de Molto Gusto?

—Nos ha ido bien —dice Frankie. No esperábamos tan buena respuesta. De entrada el concepto le gusta a la gente. Siento que vienen y se sienten impresionados con el lugar. Y la comida tiene un sabor único. Le llamamos artesanal porque aquí preparamos pastas, aderezos, las bases de las pizzas, todo eso se hace aquí, casi nada compramos congelado, lo que le da un sabor diferente. Y es así para que conjugara con el concepto.

—¿A quiénes buscan atraer al restaurante? 

—Viene de todo —platica Joaquín. Al principio queríamos ser más restaurante, pero como estamos jóvenes y tenemos amigos, empezaron a venir personas de 28 a los 35 años y han sido nuestros clientes más frecuentes. Pero no dejan de venir familias, señores, señoras y parejas grandes, porque tenemos toque de restaurante y bar.

PRIMEROS TROPIEZOS

Contrario a lo que pudiera pensarse, la respuesta del público desde el arranque no fue buena para estosjóvenes empresarios. Durante un mes duraron abarrotados y con gente esperando, lo que provocó que ofrecieran un mal servicio a casi todos sus clientes. “Era tanta la gente que le quedamos mal a quienes vinieron los primeros dos meses. Mejoró todo pero hay gente que vino a la inauguración y no ha regresado”, relata Joaquín.

—¿Qué aprendieron de esta experiencia? 

—Cuando empezamos aquí lo hicimos a empujones, a sobretiempo, no teníamos una cocina adecuada y no estaba bien capacitado el personal —señala Joaquín. Esos son temas que ya resolvimos y que en otros negocios no los vamos a sufrir. Y siento que esos golpes nos han hecho madurar y han sido para mejorar solamente.

—¿Qué aconsejarían a otros emprendedores que también han tenido problemas al iniciar? 

—Que no se desesperen —precisa Frankie. Yo soy bien desesperado, pero he aprendido que hay días muy malos, que casi te llevan a cerrar, pero al otro día vienes y todo está bien. Y siempre tratar de ver los errores para mejorarlos. Eso es clave.

—¿Qué consideran que se necesita para mantenerse o crecer? 

—La constancia —afirma Joaquín— y como dice Frankie, no dejarlo caer. Ves un error, lo solucionas y tratas de no repetirlo. Es básicamente eso. Nosotros hemos tenido tropezones para haber cerrado, pero se ha luchado para que Molto siga, fluya y crezca. “Perder el miedo a hacer las cosas —agrega Frankie—, no quedarse con la incertidumbre de saber qué va a suceder. Lo que he aprendido aquí es que el animarte a hacer las cosas poco a poco te va llevando a que capitalices y aprendas de los errores”.grafica

VISIONES DISTINTAS

Para Joaquín y Frankie emprender tiene distintos significados. Acorde a sus personalidades, para uno consiste en planear y crear estrategias para hacer crecer el proyecto, mientras que para el otro es perder el miedo y atreverse a materializar esas ideas. Pero ambos se muestran apasionados cuando se trata de emprender.

—¿Cómo han logrado que sus ideas se unan en el manejo del negocio? 

—Somos bien diferentes —reconoce Joaquín—, pero creo que es mejor así. Tenemos ideas tan diferentes y pensamos tan distinto que siempre tomamos una decisión hasta cierto punto correcta, y muy distinta que a la que podríamos tomar dos personas que pensamos igual. “Exactamente —añade Frankie—, los pensamientos son diferentes pero la metra es la misma: crecer y salir adelante. Cuando abrimos esto no lo vimos como tener un restaurante, sino muchos y esa nuestra meta”.

Y este 2015 será clave para el crecimiento que ambos emprendedores se fijaron cuando iniciaron. Para este año planean abrir diversos Molto Gusto en dos modalidades diferentes. Una consiste en versiones exprés y móviles, donde ofrecerían solamente snacks artesanales, y una sucursal del concepto original.

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