Tema de la semana

Narcocorridos, la prohibición inútil

Uno se puede pasear por los bares y salones de Culiacán y escuchar en vivo a intérpretes de narcocorridos sin ningún problema. No importa la hora, el lugar o el público, los temas del llamado Movimiento Alterado están a la orden del día. Incluso en la casa del vecino, del amigo, siempre hay alguien que […]

Uno se puede pasear por los bares y salones de Culiacán y escuchar en vivo a intérpretes de narcocorridos sin ningún problema. No importa la hora, el lugar o el público, los temas del llamado Movimiento Alterado están a la orden del día. Incluso en la casa del vecino, del amigo, siempre hay alguien que los escucha a las 3:00 de la mañana, como si a todo el barrio le gustaran.

Si bien todavía no son el soundtrack de la vida diaria de los culiacanenses, cada vez es más y más común que hasta los niños conocen al dedillo las letras de los más sonados del Komander.

Si bien no se prohíbe abiertamente la difusión de dicho género musical, el bando de policía habla sobre provocar molestias o escándalos, sí da herramientas para limitar su exposición al público.

El gobierno de Sinaloa buscó prohibirlos sin éxito, pues la Suprema Corte de Justicia de la Nación revirtió la orden emitida en 2011 por el gobernador Mario López Valdez por considerarla inconstitucional.

Aún y con la orden de la corte, hay establecimientos en la capital sinaloense que decidieron seguir el mandato del gobernador y no hacer promoción o venta de materiales que hagan apología del delito.

Sin embargo, a pesar de la controversia, hay otros recursos a los que tanto el Ayuntamiento como el estado podrían recurrir para evitar en lo posible que la promoción de la “cultura del narco” se siga propagando.

Una de estas medidas se encuentra en los lineamientos del Bando de Policía y Buen Gobierno. La fracción vigésima primera del artículo sexto señala que no está permitido “Contaminar de manera auditiva o sonora el ambiente”.

En este caso, continúa el reglamento, se deberán observar las previsiones siguientes:

  1. b) No provocar ruidos molestos o escándalos dentro de la propiedad privada pero que perjudique a los vecinos.

  1. e) En los clubes sociales y salones comunales solamente podrá utilizarse música o sonido hasta la hora permitida en las normas municipales vigentes.

Algunas medidas

Si bien no se prohíbe abiertamente la difusión de dicho género musical, el bando de policía habla sobre provocar molestias o escándalos, sí da herramientas para limitar su exposición al público.

“No provocar ruidos molestos o escándalo”, por ejemplo, bien podría aplicar para los conductores que el fin de semana pasean por la ciudad con la música a todo volumen e impunemente. Esto se ve no sólo en las calles principales, sino también en las colonias donde muchos jóvenes se reúnen en los parques para ingerir bebidas alcohólicas.

En lo que respecta a centros sociales que sólo pueden reproducir música hasta cierta hora, esto se debe principalmente a que los permisos de alcoholes de muchos negocios llegan hasta las 02:00 horas. A pesar de ello, muchos bares y centros nocturnos de Culiacán no respetan dicho horario.

Algunos de los centros referidos se encuentran en lugares cercanos o rodeados de viviendas, por lo que causan molestias a quienes habitan alrededor de ellos. A pesar de ello, los dueños y administradores arreglan todo con un billete por debajo de la mesa.

Prohibiciones en México

En Tijuana los narcocorridos están prohibidos en el transporte público luego de que se reformara el Reglamento del Transporte Público el 11 de septiembre de 2009, quedando así penada su reproducción en microbuses, taxis y autobuses de pasajeros.

Dicha medida se tomó con el fin de evitar la proliferación del género por considerarlo una influencia nociva para niños y jóvenes de esa ciudad. Pero dicha acción no termina ahí: quien incumpla el reglamento será sancionado con una multa de 60 salarios mínimos.

Otra prohibición fue la de Chihuahua se modificó el Bando de Policía y Buen Gobierno, así como el reglamento de Diversiones y Espectáculos, para considerar como infracción contra el orden y la seguridad general el reproducir imágenes, videos o cualquier similar que haga apología del delito.

Quienes incurran en esta falta se harán acreedores a una multa de hasta 5 mil salarios mínimos o serán arrestados durante 36 horas.

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