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Equipamiento urbano | Botones de pánico que la ciudadanía no usa

Uno puede caminar por la plazuela Álvaro Obregón, por el Ayuntamiento de Culiacán, por la plazuela Antonio Rosales, por el Puente Bimodal y verlos ahí, inertes y a la espera de ser usados. Pero no, simplemente están ahí y la gente incluso ignora para qué son. Se trata de los botones de emergencia instalados por […]

Uno puede caminar por la plazuela Álvaro Obregón, por el Ayuntamiento de Culiacán, por la plazuela Antonio Rosales, por el Puente Bimodal y verlos ahí, inertes y a la espera de ser usados. Pero no, simplemente están ahí y la gente incluso ignora para qué son. Se trata de los botones de emergencia instalados por la Policía Municipal. ¿Sabes para qué sirven?

A pesar de que tienen los números de emergencia a un costado, la gente prefiere usar sus celulares para llamar en caso de que algo suceda.

“Es más rápido sacar tu celular y marcar 066. Digamos que estás del otro lado de la plazuela y pasa algo, no vas a venir hasta la Obregón a aplastar el botón. Aparte se van a tardar lo mismo en atenderte”, dijo Ramón Corral, transeúnte que circulaba por la plazuela Obregón.

Como él, otros ven el módulo rojo de emergencias y pasan de largo, sin el menor atisbo de curiosidad por saber qué es y cómo funciona.

De acuerdo con agentes de la Policía Municipal encargados de la vigilancia del primer cuadro de la ciudad, el uso de los aparatos es sencillo: uno presiona el botón, una operadora lo atiende y envían inmediatamente a un agente para asistir la emergencia.

Sin embargo, los mismos agentes reconocen que no se ha generado una cultura de uso de este dispositivo por parte del Ayuntamiento, por lo tanto la ciudadanía desconoce su función.

El año pasado fueron detenidas seis personas por hacer mal uso de los también llamados botones de pánico gracias a las cámaras de vigilancia que hay en la zona. Pero no han servido para su función primordial, que es garantizar la seguridad de la ciudadanía.

 

Compromiso incumplido

El alcalde Sergio Torres Félix informó que estos botones de pánico se instalarán también en escuelas públicas, y tienen un costo de 100 mil pesos. Hasta el momento se han instalado cinco en diferentes puntos de la ciudad, pero se planea que estén por toda la ciudad.

Sin embargo, esta promesa es vieja. Desde 2012 existe el programa Escuela Segura, y su coordinador, Víctor Hugo Chávez Gallardo, explicaba en noviembre de ese año que se instalarían 861 botones de emergencias en escuelas tan solo en la capital. A la fecha únicamente se han instalado los cinco mencionados y ninguno hasta el momento en instituciones educativas.

A pesar de que existe el compromiso por parte de las instituciones de seguridad, lo cierto es que el uso de los módulos de emergencia se ha difundido muy poco y la ciudadanía se lo toma a juego.

 

FOTO: Jesús Herrera/Revista ESPEJO.

 

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