Salud

EL GRAN ABSURDO | Impulsa Salud nuevos hospitales, pero descuida los existentes

La Secretaría de Salud plantea la construcción de dos hospitales con un endeudamiento millonario vía esquema de asociación público privada, pero se olvida de los nosocomios integrales que operan en el abandono y el desabasto, poniendo en riesgo la salud pública.  Rafaela Sánchez llegó al Hospital Integral de Navolato con su hija desangrándose. No sabía el motivo, pero la joven de 23 años […]

La Secretaría de Salud plantea la construcción de dos hospitales con un endeudamiento millonario vía esquema de asociación público privada, pero se olvida de los nosocomios integrales que operan en el abandono y el desabasto, poniendo en riesgo la salud pública. 

Rafaela Sánchez llegó al Hospital Integral de Navolato con su hija desangrándose. No sabía el motivo, pero la joven de 23 años se quejaba de mucho dolor.

Tenía una semana así y solo le habían dado pastillas para detener la hemorragia. Creyó que se le pasaría. No fue así y empezó a debilitarse. Tras conseguir raite y recorrer poco más de 20 minutos de camino desde Altata, la recibieron en el nosocomio del municipio cañero. La mujer suspiró.

Casi 41% de los que utilizaron servicios curativos ambulatorios tuvieron que realizar algún pago por la adquisición de medicamentos.

“Me sentí tranquila en cuanto llegamos, pero nos hicieron esperar como una hora para ingresarla porque los médicos estaban comiendo. Me daba mucha desesperación ver que a mi hija no le dejaba de salir sangre y nadie hacía nada”, recordó.

Eran las 4 de la tarde y la mujer empezó a desesperarse. Ingresó a la Sala de Urgencias para exigir atención. Se la brindaron, pero en sentido contrario a lo que señala el Método de Atención de Urgencias Médicas conocido como Triage, que conmina a evitar los tiempos de espera prolongados para atención de enfermedades percibidas como de urgencia.

“Cuando por fin la vio un doctor me dijeron que se requería un ultrasonido vaginal que costaba 900 pesos. Pero si nosotros venimos aquí es porque tenemos Seguro Popular y no tenemos dinero. Al final se lo hicieron y supimos que tenía dos meses de embarazo pero que el bebé ya estaba muerto”.

Dos días después de permanecer en las afueras del hospital, la mujer lucía cansada, desesperada, pero también enojada. Su hija seguía con calentura, no podía comer y el feto continuaba en su vientre.

“Tenemos dos días aquí haciendo nada, porque aquí no hay respuestas, el ginecólogo está de vacaciones, no hay medicamento y a mi hija solo le han calmado el dolor”, acusó. Rafaela sostiene que la situación es injusta. Intentó llevarse a su hija en carro, pero en el hospital les dijeron que sería bajo su propio riesgo. Tuvieron que esperar a conseguir 1,500 pesos para pagar una ambulancia que la trasladaría a Culiacán.

“Llevamos gastados mil pesos. Yo me pregunto cuál es el beneficio que nos brinda este hospital. Tenemos toda la mañana esperando la ambulancia, porque hay dos personas antes que ella. Es desesperante porque aparte no hay higiene ahí adentro. Las cosas no están bien aquí, ojalá que alguien pueda poner orden aquí porque es muy desesperante”, resaltó.hospitales_1

Solo en el papel

Sinaloa presume ser el estado de mayor cobertura hospitalaria en el país, pero solo es un dato.

Todos los hospitales integrales están funcionando al 100%, están equipados, y si bien tenemos contemplada una plantilla de personal, en la parte de médicos especialistas tenemos serias dificultades porque el pago no es suficiente.

8 hospitales generales, ubicados en Escuinapa, Los Mochis, Mazatlán, La Cruz, Eldorado, Culiacán, Guamúchil y Guasave, y 10 integrales, que se encuentran en El Rosario, Concordia, San Ignacio, Cosalá, Pueblos Unidos, Navolato, Mocorito, Angostura, Sinaloa de Leyva, Choix, no satisfacen la demanda.

De acuerdo con el Diagnóstico Integral de Salud en Sinaloa 2013, aunque la infraestructura de la Secretaría de Salud en el estado es superior a la del nivel nacional, las unidades son pequeñas y cuentan con menor número de camas que los hospitales del IMSS.

El documento, elaborado por el Consejo para el Desarrollo de Sinaloa, señala como una problemática persistente el desabasto de medicamentos.

Durante 2013 la prescripción fue de 91%, pero solo se surtió el 57.3%, cifra muy distinta a la que se registró entre 2006 y 2012, cuando se cubrió el 84.4% de las recetas.

El estudio también indica que los servicios médicos que ofrece la Secretaría de Salud, dirigidos a los que menos tienen, no son del todo gratuitos, pues casi 41% de los que utilizaron servicios curativos ambulatorios tuvieron que realizar algún pago por la adquisición de medicamentos.

En promedio el monto gastado a nivel estatal fue de 250 pesos. En el IMSS el 10.4% de los pacientes tuvo que comprar algún medicamento y los que acuden a hospitales de la Secretaría de Salud es poco más del 30%.

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El dolor de José

De acuerdo con el Triage, esperar más de la cuenta trae complicaciones a los pacientes: agrava el dolor, el sufrimiento y la posibilidad de morir.

Sábado 16 de mayo. Un hombre gemía sobre una banca exterior del Hospital Regional de Navolato. Era el dolor que desde hace 3 días detuvo su trabajo como pescador en Las Aguamitas.

Su hermana María López no sabe de qué se trata. De repente él se empezó a sentir mal. Consiguieron raite y esperan que regrese para ir a una farmacia por medicamento. En el hospital fueron tajantes: “No hay medicamento”.

“Aquí estamos sentados desde hace rato esperando que alguien nos lleve a comprar el medicamento. No le dieron ni para el dolor, porque ni eso hay”, lamentó.

El dolor de José Ramón es cada vez más fuerte. La gente se acerca a su alrededor. Está acostado, encorvado en la blanca de cemento que a pleno mediodía arde.

“No nos sobra el dinero, en ese caso hubiéramos ido a la farmacia y ya. No sé si por ser fin de semana no hay medicamento; nunca nos había pasado”, dijo.

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Todo funciona al 100

Diseminados en los lugares más apartados del estado, los hospitales integrales son espacios donde se deben mantener activas entre 12 y 16 camas, salas de parto, cirugías y atención especializada.

No se vale jugar con la salud del pueblo; la Virgen de Guadalupe, la Cruz Roja y la salud, son temas en donde no se vale hacer grilla, es un tema de vida o muerte.

Dr. Ernesto Echeverría Aispuro. Secretario de Salud en Sinaloa.

La realidad es otra: los servicios que prestan son limitados, hay desabasto de medicamento y faltan especialistas.

Omar Meléndez, subdirector de Atención Hospitalaria de la Secretaría de Salud, aseguró que aunque existen algunos problemas de operación, los hospitales funcionan: “Todos los hospitales integrales están funcionando al 100%, están equipados, y si bien tenemos contemplada una plantilla de personal, en la parte de médicos especialistas tenemos serias dificultades porque el pago no es suficiente”.

“Difícilmente un médico especialista quiere estar en un hospital integral porque la paga no es mucha, ronda entre los 9 y 12 mil pesos y cuando es plaza federal alrededor de 23 mil pesos. Tenemos cubierta la plantilla básica, en ocasiones nos faltan los de la noche”. Meléndez detalló que la infraestructura requiere una inversión, sobre todo en Choix, San Ignacio y Cosalá, donde los nosocomios son obsoletos, aunque la versión oficial dice lo contrario: “A pesar de estas problemáticas, se trabaja para mantenerlos funcionales; tienen buen estado de conservación y hay abasto de medicamentos”, aseguró.

Y aunque Meléndez negó que se tenga en el olvido a los hospitales integrales, lo cierto es que en algunas comunidades prefieren la atención médica de las farmacias.

“Por más problemáticas que se presenten en alguno de estos h, brindan atención de manera constante, tenemos problemas con la infraestructura pero no se puede decir que están abandonados, están operando y están operando bien”, apuntó.

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Sin opciones

San Miguel de las Mesas está a una hora en carro del Hospital Integral de Pueblos Unidos. Es la única opción que tiene Martha Peña para atender su problema de la presión, lo que la hace acudir seguido.

A ella el servicio de los empleados no le parece mal, son amables y serviciales. Lo que sí le afecta es que de manera constante la medicina escasea.

“Es una ayuda que te atienda un doctor pero no sé qué sea peor, porque ahora en este nuevo tratamiento no hay medicina y uno tiene que estar echando vueltas”.

La mujer, cuya nieta permaneció internada 3 días, contó que quienes acuden a ese hospital son personas sin dinero y tener que comprar los alimentos para la paciente es costoso.

“Uno viene aquí, no tenemos otro lugar a donde ir; se nos atiende muy bien pero uno gasta en comprarle comida a los pacientes. Ojalá y uno no tuviera que comprar ni la medicina, ni la comida”.

La contradicción oficial

A la hora de defenderse, las autoridades de Salud confirman las denuncias ciudadanas recogida por ESPEJO.

En el discurso oficial, el reemplazo de los hospitales generales de Mazatlán y Culiacán traerá muchos beneficios para Sinaloa. En la realidad, su costo, que supera los 14 millones de pesos, dará ganancias millonarias a las empresas que ganaron las licitaciones. Todo ello comprometiendo las finanzas del Estado durante 25 años, al dar como ampliación de garantías el 25% del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de las Entidades Federativas (FAFEF).

“Con la salud no se juega”, ha dicho el secretario de Salud, Ernesto Echeverría Aispuro, al defender el proyecto ganado por las empresas GIA, propiedad de Olegario Vázquez Raña y Grupo Empresarial Ángeles, de Hipólito Gerard Rivero, cuñado del expresidente Carlos Salinas de Gortari. Y sin importar la decadencia de muchos de los hospitales, el funcionario se ha concentrado en la construcción de 2 flamantes hospitales porque como dijo, ‘gracias a Dios’ existe la ley de las APP para mejorar este aspecto.

“¿Cuánto cuesta la vida de un sinaloense que llega a urgencias y ocupa un ventilador y al estar saturada terapia intensiva se prolonga la enfermedad o se complica?”, cuestionó Echeverría Aispuro.

“¿Cuánto me cuesta eso? Cuando la gente no le pone valor a la vida estamos perdidos. Estamos trabajando con hospitales totalmente colapsados”, admite.

—¿Sin importar que se endeude al estado por los próximos 25 años?

—No podemos seguir sin atención médica en el noroeste del país. El reemplazo de los dos hospitales brindará un servicio de alto nivel y brindará una derrama económica.

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