Economía

Persiste el temor | ¿Se acerca otra crisis global?

Cuando las acciones chinas cayeron en picada a finales de agosto, sonaron las alarmas en todo el orbe. Y aunque hoy los mercados financieros se recuperaron, todavía persiste el temor de que la economía del planeta pueda empeorar en los próximos meses El temor de una desaceleración de China creció durante todo agosto y llegó a su punto más álgido el 24 […]

Cuando las acciones chinas cayeron en picada a finales de agosto, sonaron las alarmas en todo el orbe. Y aunque hoy los mercados financieros se recuperaron, todavía persiste el temor de que la economía del planeta pueda empeorar en los próximos meses

El temor de una desaceleración de China creció durante todo agosto y llegó a su punto más álgido el 24 de ese mes, el ahora recordado como Lunes Negro, cuando la bolsa de Shanghái cayó 8.5%, su peor nivel desde 2007.

México es una de las economías del mundo que está en mejor situación, puesto que está amarrada a la economía de Estados Unidos, el segundo motor de crecimiento del mundo.

Leobardo Diezmartínez. Economista y catedrático de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UAS.

Pronto, el derrumbe de las acciones de la segunda economía más grande del planeta se extendió a todo el mundo. Ese día, el precio del petróleo descendió a su nivel más bajo en seis años y el valor promedio de las materias primas experimentó su mayor disminución en lo que va de este siglo.

Pero la turbulencia económica no se detuvo. Los efectos continuaron sintiéndose la última semana de agosto, una de las más angustiantes para los mercados financieros de los últimos años. Y aunque en septiembre los mercados se recuperaron ante las medidas de estímulos adoptadas por el Banco Popular Chino y datos económicos positivos de Estados Unidos, las dificultades del gigante asiático continuaron sintiéndose alrededor del planeta.

Canadá, Australia y Brasil están actualmente en recesión y fue un factor determinante que llevó a la Reserva Federal estadounidense a posponer su alza en las tasas de interés. Y lo cierto es que la incertidumbre continúa, pues nadie sabe exactamente cuánto se está desacelerando la economía asiática, que en los últimos 30 años creció por arriba del 10% y que este 2015 posiblemente no logre ese progreso de 7% que se augura.

Hoy persiste el temor de que la economía mundial pueda empeorar en los próximos meses, y a pesar de que ya ha pasado un mes desde la caída en picada de las acciones chinas, las campanas de alarma que se encendieron en todo el orbe hacen preguntarse: ¿se acerca otra crisis mundial?

ElTemor_FactorChinoTurbulencia financiera

Para el economista Leobardo Diezmartínez Guzmán, referirse a los acontecimientos económicos de los últimos meses como la antesala de una nueva crisis mundial, como las de 2008 o 1929, es demasiado. Se trata, asegura, de una turbulencia financiera que afecta principalmente a tres variables: el precio de las materias primas, el precio de las acciones y a los tipos de cambio, la cual es probable que se extienda hasta el cierre de 2015 o inicios de 2016. Aunque es difícil precisar cuánto durará.

Pero mientras tanto, los efectos de la desaceleración del segundo mayor importador de bienes y servicios comerciales del planeta ya han impactado a los grandes productores de materias primas de Latinoamérica y resto del mundo. De ahí el miedo del mundo, que el gigante asiático demande menos productos.

Y México, segundo socio comercial del país asiático en América Latina, no está exento de estos vaivenes. En lo que va del año, el peso se ha depreciado 14% y el precio de la mezcla mexicana de petróleo ha caído 57%, que junto con el descenso de la extracción de crudo de 7.9%, han modificado la expectativa de crecimiento del país.

Pero, ¿qué tanto podría afectar esta turbulencia de orígenes chinos a México?

ElTemor_EUAEstados Unidos, el salvador

De acuerdo con Diezmartínez, el impacto en México dependerá de los futuros escenarios. Si la desaceleración de China fuera mayor de lo previsto, los precios de las materias primas se deterioraran más, en especial el del petróleo, y el progreso de Estados Unidos no fuera tan dinámico como hasta ahora, el tipo de cambio de 17 pesos por dólar se mantendrá este año y el que sigue. Esto impactaría los bolsillos de los mexicanos, lo cual aún no ha sucedido, ya que un dólar más caro se vería reflejado en una inflación más alta. Es decir, el dinero valdría menos.

Además, en un escenario así sería muy complicado que el país creciera arriba de 2%, como prevé la Secretaría de Hacienda, precisa Diezmartínez.

Sin embargo, contrario a Brasil, Argentina, Venezuela, Chile y otras naciones sudamericanas que se encuentran entre los más perjudicados por la caída de los precios de las materias primas, México está en condiciones de soportar la turbulencia, pero gracias a nuestro vecino del norte.

“México es una de las economías del mundo que está en mejor situación, puesto que está amarrada a la economía de Estados Unidos, el segundo motor de crecimiento del mundo y destino del 80% de lo que exportamos”, explica.

Y para fortuna de nuestro país, la economía estadounidense está en buen estado. Su tasa de desempleo es la más baja en siete años, el gasto del consumidor va en ascenso, su inflación es baja y las cifras más recientes del PIB muestran una tasa de crecimiento anualizada de 3.7%.

De tal manera que “estamos en condiciones de soportar esta situación, pero no hay mucho más de lo que podamos hacer”, destaca.

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