Economía

El problema no está en la depreciación | El gasto público es disperso, no fiscalizado, propio de un gobierno oneroso

Los vaivenes económicos internacionales dejan al descubierto el verdadero riesgo para la economía mexicana: las condiciones internas del país, sobre todo el nivel de deuda neta del Gobierno federal, que en los últimos 3 años creció 24%. Pese a que la moneda mexicana alcanzó niveles históricos y pareciera un síntoma de crisis, la depreciación del peso frente al dólar no es el […]

Los vaivenes económicos internacionales dejan al descubierto el verdadero riesgo para la economía mexicana: las condiciones internas del país, sobre todo el nivel de deuda neta del Gobierno federal, que en los últimos 3 años creció 24%.

Pese a que la moneda mexicana alcanzó niveles históricos y pareciera un síntoma de crisis, la depreciación del peso frente al dólar no es el mayor riesgo que enfrenta la economía nacional. El verdadero riesgo, concluye el Centro de Investigación para el Desarrollo, A.C. (CIDAC), está en el interior del país y radica en el balance de las finanzas públicas. En los últimos 3 años, el nivel de deuda neta del Gobierno federal ha crecido 24% y para este 2015 equivale al 45% del PIB. Siguiendo esta tendencia, es posible que en 2016 la deuda aumente debido a que el portafolio de fuentes de ingresos del Gobierno no es lo suficientemente diversificado.

grafica_elproblemadepreciacion

Las señales están a la vista:

  • 57% ha caído la mezcla mexicana del petróleo durante el último año, castigando los ingresos tributarios petroleros del Gobierno.
  • 50% de las gasolinas de México son importadas y el precio de referencia se ha encarecido debido a la apreciación del dólar.
  • 1.47 billones de pesos ascendió el pasivo laboral de Pemex en 2014, lo cual representó el 8.3% del PIB de ese año.
  • 103 millones pesos al año necesitará el IMSS para cubrir los gasto de retiro de los más de 400 mil pensionados y jubilados que habrá para 2030.
  • 2013 fue el año de la reforma fiscal, la cual no fue suficiente para distribuir la carga fiscal equitativamente en la economía y que sigue concentrada en el contribuyente cautivo.

cifras_elproblemadepreciacion

Ante este escenario, particularmente el drástico descenso de los petroprecios, el Gobierno federal decidió un recorte presupuestario para no modificar la estructura impositiva y no incurrir en mayor deuda. Por ello, este año se recortarían 124 mil millones de pesos y para 2016 serían 135 mil millones. Además, para 2016 se propuso el Presupuesto Base Cero, que según el Gobierno federal, mejorará la eficiencia y calidad del gasto público.

Pero se percibe complicado de cumplir, ya que todavía se observa un gasto público disperso, no fiscalizado y sin evaluación en rubros ineficientes, propios de un gobierno oneroso, asegura el CIDAC. Un claro ejemplo de ello es el finiquito que cada diputado saliente recibirá este año, que en promedio asciende a un millón 155,357 pesos.

De tal manera que con la discusión del Presupuesto de Egresos de la Federación 2016 en puerta, el Gobierno se encuentra una vez más en la coyuntura de replantear el régimen fiscal que permita al país procurar condiciones internas robustas para enfrentar las tormentas económicas internacionales, considera la institución. Y en virtud de que los precios internacionales del petróleo continuarán descendiendo, el erario debe diversificar sus fuentes de ingreso.

De no hacerse, o continuará creciendo la deuda pública con las consecuentes presiones fiscales para las generaciones futuras, o la administración actual deberá estar lista para más recortes al gasto público. “Todavía resta la mitad del sexenio de la actual administración y le ha llegado la hora para tomar las decisiones en los momentos más difíciles, es decir, le toca gobernar”, concluye el CIDAC.

Comentarios

Reflexiones

Ver todas

Especiales

Ver todas

    Reporte Espejo