Ciudadanía

Tema de la semana | La calle (in)completa

Ha sido larga  la historia de desencuentros entre el alcalde de Culiacán, Sergio Torres Félix, y la sociedad organizada bajo el colectivo ProCiudad que plantea  que las obras de remodelación de la avenida Álvaro Obregón sean aprovechadas para construir una vialidad bajo el concepto de calle completa, que tome en cuenta la movilidad de todos: […]

Ha sido larga  la historia de desencuentros entre el alcalde de Culiacán, Sergio Torres Félix, y la sociedad organizada bajo el colectivo ProCiudad que plantea  que las obras de remodelación de la avenida Álvaro Obregón sean aprovechadas para construir una vialidad bajo el concepto de calle completa, que tome en cuenta la movilidad de todos: transeúntes, transporte público, automóviles y ciclistas.

Tal vez por la dificultad de conseguir los recursos federales de forma extemporánea, así como el permiso para aplicarlos durante las primeras semanas del 2016, es que Sergio Torres se ha negado en reiteradas ocasiones a hacer una modificación al proyecto original de “Remodelación de la Avenida Álvaro Obregón” y el “par vial”.

La intolerancia es en sí misma una forma de violencia y un obstáculo para el crecimiento de un verdadero espíritu democrático

Mahatma Gandhi, luchador social hindú (1869- 1948).

Pero a casi dos meses de haber iniciado las obras han sido varias las manifestaciones y señalamientos públicos que exhortan al Ayuntamiento a recapacitar y construir una obra que, según un estudio realizado en conjunto por ProCiudad, con asesoría del grupo CITA, de Jalisco, y del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP), debe incluir una ciclovía.

Cifras de dicho estudio revelan que, al contrario de lo argumentado por el alcalde, el uso de la bicicleta en Culiacán no es solo recreativo (20%) o deportivo (28%), sino sobre todo un medio de transporte (86.7%), lo cual hace necesaria la construcción de ciclovías no solo en lugares como el Parque Las Riberas, sino también en algunas de las principales avenidas de la ciudad, como es el caso de la Álvaro Obregón.

Otro dato que evidencia la necesidad de incrementar las opciones de transporte hacía el centro de la ciudad es la respuesta dada por los entrevistados para el estudio respecto a los principales destinos de los usuarios de bicicleta en la ciudad:

Ciudad Universitaria, con el 18.75% y el centro de la ciudad, con el 63.28%.

Por si fuera poco, hasta el 89% de los usuarios de bicicleta entrevistados consideró que la construcción de carriles exclusivos es un elemento muy necesario a la hora de incentivar el uso de la bicicleta. Lo que hace pensar en si el papel del Ayuntamiento en este y otros temas debería limitarse a atender las demandas ciudadanas o, además de esto, también a impulsar aquellos comportamientos, usos y costumbres deseables para la ciudad y la ciudadanía. Pero, hasta el momento el alcalde no hace ninguna de las dos cosas.

Otros datos del estudio que dejan en claro la necesidad creciente de contar con vialidades para la bicicleta son:

  • 80.6% de los peatones entrevistados dijo que, de existir, utilizarían un carril exclusivo para bicicletas en la Obregón.
  • 71.2% de los peatones entrevistados dijo que consideraría utilizar la bicicleta como medio de transporte.
  • La inseguridad vial (32.3%), las condiciones de las calles (20%) y la falta de estacionamiento (14.9%) son los tres motivos principales por las que los culichis no usan la bicicleta.

Sin embargo, ni los resultados de este estudio, ni la manifestación Somos más de 10, la cuál logró reunir a alrededor de 300 peatones y ciclistas a las afueras del Ayuntamiento, ni la construcción de una ciclovía por parte del colectivo Culiacán sin chanchuy, han quitado la venda de la intolerancia de los ojos del alcalde.

¿Cuándo empezará Sergio Torres a ver y escuchar a un pueblo que quiere ser participe del desarrollo de su comunidad?

 

Comentarios

Reflexiones

Ver todas

Especiales

Ver todas

    Reporte Espejo