Mundo

Peña Nieto avala legalizar la marihuana medicinal en México

La sesión especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas dedicada al problema de la droga arrancó con un claro llamamiento a poner el bienestar de las personas en el centro de la nueva estrategia global, con una revisión de las medidas represivas esperando reducir la violencia. El presidente de México, Enrique Peña Nieto, […]

La sesión especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas dedicada al problema de la droga arrancó con un claro llamamiento a poner el bienestar de las personas en el centro de la nueva estrategia global, con una revisión de las medidas represivas esperando reducir la violencia. El presidente de México, Enrique Peña Nieto, expresó ante el foro la necesidad de actualizar el marco normativo de sustancias controladas, para autorizar el uso de la marihuana con fines médicos y científicos. También pidió que se refuerce el frente común contra las redes criminales.

México, Colombia y Guatemala son los promotores de esta conferencia, en la que los países latinoamericanos forman un bloque que busca poner fin al derramamiento de sangre vinculado al narcotráfico. “Los términos en el debate cambiaron”, señaló el mandatario mexicano, “comienza a surgir un consenso a favor de una reforma significativa del régimen internacional”. “Debemos reflexionar de una manera crítica”, añadió el guatemalteco Jimmy Morales.

La ONU adoptó al inicio de la reunión una resolución en la que reconoce la autonomía de los países al aplicar con una mayor flexibilidad las convenciones internacionales. Incluye el respeto de los derechos humanos como un elemento esencial en las políticas, destaca que las penas sean proporcionales a la gravedad del delito y realza que se busquen alternativas al encarcelamiento para delitos menores.

En paralelo, se reconoce la dependencia como un problema de salud pública, pide que se asegure el acceso a las drogas con fines terapéuticos y se reconoce la importancia de abordar los factores económicos y sociales relacionados con las drogas. El documento adoptado establece así un vínculo más amplio entre el desarrollo de cultivos alternativos y los nuevos objetivos para el desarrollo sostenible de 2030.

Peña Nieto y Morales defendieron en este sentido que se dé un “enfoque integral” a las estrategias en materia de drogas, sin criminalizar a los consumidores pero combatiendo decididamente a las organizaciones criminales que lucran con el narcotráfico. El esquema basado en el prohibicionismo, argumentó, “no ha logrado inhibir la producción, el tráfico ni el consumo de drogas en el mundo”.

 

El flagelo de la droga

Naciones Unidas calcula que hay 27 millones de personas adictas a la droga en todo el mundo. Casi la mitad lo son a estupefacientes que se inyectan, como la heroína, y un 13% sufren enfermedades transmisibles como el sida. Es una lacra que no para de crecer y que arrastra con la vida de cerca de 200.000 personas cada año. Eso sin contar con el derrame de sangre de la guerra declarada contra el narcotráfico.

Los recursos destinados al combate del negocio ilícito de las drogas son enormes y suponen un lastre cada vez mayor para los presupuestos nacionales en materia de seguridad. Es también un problema de salud pública, por eso las víctimas piden a los líderes reunidos en Nueva York que se preste más atención a este aspecto y a los derechos humanos, al tiempo que se abandona el enfoque prohibicionista y represivo.

 

Reducir la demanda

El presidente de México pidió que los países consumidores asuman un mayor compromiso tanto a la hora de recudir la demanda como en la lucha contra el crimen organizado. “Es necesario reforzar el frente común ante la delincuencia organizada transnacional para cerrar espacios a sus operaciones”, emplazó, al tiempo que pidió se atiendan los daños sociales relacionales con el mercado ilícito.

Peña Nieto se mostró abierto a que se asegure la disponibilidad y un mejor acceso a las sustancias controladas para fines médicos y científicos. El presidente mexicano dijo que quiere dar así “dar voz a quienes expresaron la necesidad de actualizar el marco normativo” sobre el uso de la marihuana con fines médicos y científicos, indicó. No entró a dar detalles sobre las acciones que adoptará esta semana.

Alejandro Gaviria, ministro de Salud de Colombia, advirtió en un evento paralelo con la sociedad civil que la nueva realidad en la lucha contra la droga plantea nuevos retos para la estrategia que deben emprender los países. “Todos tenemos la inercia de romper con las políticas que han fracasado”, señaló, al tiempo que insistió en que deben diseñarse políticas eficaces en el ámbito de la salud pública.

El liderazgo de Colombia en este debate es existencial, dijo, porque la droga marcó la historia del país. También para México. Como señala el congresista Alejandro Encina, “pasamos de ser un país de tránsito a uno productor y ahí comenzó el derramamiento de sangre”. Los intervinientes insisten, sin embargo, en que es un reto global que necesita el consenso todos los países, no solo de América Latina.

 

Pena de muerte

La sesión especial de la ONU debe revisar los progresos en el plan de acción global acordado en 2009 y examinar los retos para poner fin a la guerra contra la droga. La última vez que se celebró una conferencia de este tipo fue en 1998. Rusia y China prefieren dar más peso a la represión. Irán y Arabia Saudí contemplan la pena de muerte como castigo, un asunto que se pasa por alto en la resolución adoptada.

Jan Eliasson, secretario general adjunto de las Naciones Unidas, admite que la cuestión de la droga es “sensible y controvertida”. Pero señaló que ningún país puede resolver por sí solo los problemas dramáticos asociados con el narcotráfico y tampoco puede excluirse a la hora de buscar las soluciones. La clave de ahora en adelante está en “lograr un equilibrio entre seguridad y salud pública”.

El presidente de la Asamblea General, Mogens Lykketoft, pidió a los gobiernos que se escuchen los unos a los otros, “porque cada país afronta el problema y sus soluciones de una manera diferente”. “Debemos entender de lo que nos separa para construir sobre las acciones con funcionan”, concluyó, “porque ninguna sociedad puede proclamar que estás libre de sus consecuencias”.

 

Con información de El País.

 

Comentarios

Reflexiones

Ver todas

Especiales

Ver todas

    Reporte Espejo