Opinión

PAR VIAL CULIACÁN | ¿Se pueden echar campanas al vuelo?

En el transcurso de la semana recibí en algunas charlas la petición de ciudadanos que desean tener la opinión de académicos que no estuvieran involucrados en alguna de las partes del conflicto del Par Vial de Culiacán, es decir que no sean ni Gobierno ni colonos. Me di la tarea de hacer un sondeo en […]

En el transcurso de la semana recibí en algunas charlas la petición de ciudadanos que desean tener la opinión de académicos que no estuvieran involucrados en alguna de las partes del conflicto del Par Vial de Culiacán, es decir que no sean ni Gobierno ni colonos.

Me di la tarea de hacer un sondeo en medios electrónicos con el cuestionamiento de si estaba de acuerdo o no con el Par Vial y que explicara sus razones de ello. Debo reconocer que mi universo digital está plagado de técnicos, diseñadores y expertos sobre el tema, pero de eso se trataba.

En la primera etapa del sondeo se obtuvieron opiniones en el sentido de que estaban de acuerdo con el Par Vial, pero no así; que necesitarían repararse una serie de aspectos y que aquí trataré de explicar.

Ya tensada la discusión, aparecieron con mayor frecuencia los opositores, la irritación y el deseo de echar abajo tan autoritaria obra. Debo reconocer que el fundamento que siempre encontré fue el de la gran cantidad de fallas que la vuelven incomoda, peligrosa e indignante:

 

aragón par vial 3

1.- Solo el automóvil en circulación señala el sentido de la avenida Juan de la Barrera.

 

aragón par vial 4

2.-Para ir al centro hay que ir hasta el puente Juárez.

 

 

 

 

Aragón par vial 6

3.-El malecón nuevo, en dirección al oriente se quedó sin oportunidades para turnar hacia el centro.

 

 

 

Aragón par vial 7

4.-Uno de los grandes problemas generados se derivan de que la obra atendió una sección proporcional muy pequeña del par vial:  hay tramos sin semáforos o reguladores del flujo vehicular, el cual invita a acelerar y, lo más crítico, no se definen banquetas, no hay manera cómoda ni segura para el peatón, comerciantes y automovilistas se apropian de las banquetas que se encuentran indefinidas, además hay cuando menos 4 cruces de centros escolares en el tramo de Tierra Blanca.

No se contradice el dictamen de los expertos de la Universidad de Nuevo León y al mismo tiempo del ingeniero Malacón: debieron ver derechitos y bien recio a los autos llegando estos en un dos por tres a su destino, pero en la balanza de equilibrio de uso del espacio público tenemos el resultado de vehículos 10, peatones 0.

Lo anterior va en contra de las tendencias mundiales que se inclinan en limitar el vehículo particular pues todos sabemos que este contamina ambientalmente y, además, lo cual resulta difícil de asimilar, es que son un contaminante férreo del espacio público.

Es aquí donde uno cuestiona la propuesta oficial sin perder de vista que el Ayuntamiento de Culiacán y el Gobierno del Estado son proveedores de servicios de los contribuyentes.  ¿Quién considera a esta obra una entrega? Y también faltaría analizar los reclamos preguntando si es peligrosa una obra desacoplada del contexto. ¿Se puede lanzar campanas al vuelo y decir que el par vial funciona, y funciona bien?

 

Nota: las fotografías son gráficas contextuales actuales del par vial, fueron tomadas el día jueves 12 de mayo de 2016.

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