Opinión

Obra pública en Culiacán | Secuelas por omitir proyectos ejecutivos

Las repercusiones de no contar con proyectos ejecutivos para obras estratégicas en Culiacán no han sido benéficas: se construye con los recursos que hay, el municipio se adapta a lo que puede conseguir y en el presente únicamente se logra inversión en pavimentación. Por lo anterior, las obras solo podrán ser viales y nunca de […]

Las repercusiones de no contar con proyectos ejecutivos para obras estratégicas en Culiacán no han sido benéficas: se construye con los recursos que hay, el municipio se adapta a lo que puede conseguir y en el presente únicamente se logra inversión en pavimentación.

Por lo anterior, las obras solo podrán ser viales y nunca de equipamiento o edificaciones.  No hay para más pues habrá que sumar que la tendencia mundial es que los municipios carezcan cada vez más de recursos.

Las secuelas de la omisión de estos estudios o especificaciones están presentes en Culiacán al final de las actuales administraciones estatal y municipal. Por dar ejemplos, el bulevar Miguel Tamayo, mejor conocido como el bulevar del Hospital de la Mujer, no desemboca en una vialidad primaria, al quedar inconcluso en su entronque con la carretera a Culiacancito.

Además, el puente corneta del bulevar Arjona para conectar con Villas del Rio no se construyó, generando un engorroso y permanente congestionamiento que contrarrestó la ventaja adquirida con las costosísimas inversiones de los dos pasos deprimidos que integran la misma vialidad. Alguien distorsionó la idea original y la pregunta es ¿por qué?

obra arjona

Bulevar Arjona en cruce con Villas del Río.

Qué decir de la ciclovía del Botánico. El proyecto siempre fue una ciclovía confinada que es la manera más segura de resguardar a los ciclistas, pero la obra entró en un espiral de improvisaciones durante su construcción.

Tampoco hay que olvidar el par vial con las inconclusas rampas de los puentes y el drenaje pluvial de la Serdán convertido en una obra pasmada, ya inmersa en la temporada de lluvias. Cuidado: con la valentía de los conductores culichis y ante las nulas alternativas viales para reemplazar dicha rúa, podría ocasionar fatalidades en esta misma temporada de lluvias.

El proyecto ejecutivo es el formato, por excelencia, para la solidificación de los planes estratégicos, es decir, las obras con las que se pretende reproducir el desarrollo. Los estados y municipios deben contar con esta forma de representarlos, ya sea elaborado por ellos mismos o subcontratados.

Es la base para el presupuesto pues a partir de ahí se proyectan los objetivos para impactar social, cultural, económica y políticamente desde el momento de su concepción. La desventaja es que requieren de la inversión de horas-hombre, y generan costos fijos, por esta razón en Culiacán la mayoría de las participaciones para la construcción de obra pública se obtienen sin contar con proyectos ejecutivos.

La federación ha tomado cartas en el asunto mediante el “presupuesto cero” que proporciona recursos nada más para proyectos avalados por las prioridades y dando, por ejemplo, participaciones federales a los municipios que ya tengan “atlas de riesgos”, determinando así que se debe construir con preponderancia.

Además, las participaciones federales están limitadas a un porcentaje del Producto Interno Bruto. Para darnos una idea el sobreendeudamiento es más común de lo que creemos, incluyendo la mismísima Unión Europea donde los países rebasan más del 60% del PIB. Estados Unidos ya ni se diga al registrar una pesada deuda por habitante.

Para completar el cuadro, el gobierno en México exige que se contemplen en toda obra nueva los gastos de mantenimiento anuales lo que lleva a que municipios y estados tendrán que recurrir a la utilización de APP (asociaciones público-privadas) como única posibilidad viable de tener éxito en su petición. Deben garantizarse la eficiencia y los gastos compartidos, siempre sin perder la directriz de “las obras deben usarse para algo que valga la pena”, no más obras por ocurrencia.

Deriva de todo lo anterior la importancia de los proyectos ejecutivos. Son documentos de petición estable, congruente y muy claros que van desde la definición de alcances, estudios preliminares y proyecto constituidos en códigos, simbologías y especificaciones suficientes como para que puedan ser entendibles y construíbles por cualquier experto, con solo leerlos, así como por las instancias responsables de autorizarlos avizorando la bondad de su objetivo de tal manera que no se distorsione su interpretación.

Felicidades a los arquitectos Alberto Medrano, Jorge W. Hernández M. y Luis Humberto Valdez R. por su participación en el Plan Conecta.

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