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El accionista culichi de Marvel

El origen de mis poderes. En 1932, Martin Goodman se dedicaba a publicar revistas de novelitas que circulaban en los puestos de periódicos. Empezó con historias de vaqueros, pero cualquier tema que se pusiera de moda, esa era la tendencia a seguir. Después de la aparición de Superman, la tendencia eran los cómics de superhéroes. […]

El origen de mis poderes. En 1932, Martin Goodman se dedicaba a publicar revistas de novelitas que circulaban en los puestos de periódicos. Empezó con historias de vaqueros, pero cualquier tema que se pusiera de moda, esa era la tendencia a seguir. Después de la aparición de Superman, la tendencia eran los cómics de superhéroes. Así que Martin se apresuró y para 1939 publicó Marvel Comics #1 en la cual aparecían La Antorcha Humana y El Sub-Marinero, bajo el sello Timely Publications.

A principios de los años 60, dice la leyenda, Marvel Comics estaba a punto de desaparecer cuando Stan Lee y Jack Kirby crearon Los Cuatro Fantásticos en 1961, dando origen a una nueva época de relevancia para los superhéroes. Pronto seguirían El Hombre Araña, Thor, El Hombre de Hierro, Capitán América, Los Vengadores y Los Hombres X. Durante la década de los 70, Stan Lee dejó de estar tan involucrado en los cómics y empezó a tratar de vender a los personajes para las caricaturas, series de TV o películas.

Con una gran responsabilidad vienen grandes problemas. Mientras que las historias de los superhéroes en los cómics gozaban de mayor o menor éxito, el área de los negocios empezaba a sufrir. Marvel había sido adquirido por Cadence Industries primero, después por New World Pictures y en 1989 fue comprada por un holding encabezado por el millonario Ron Perelman. Para 1991 Marvel se convirtió en una compañía pública, ofreciendo el cuarenta por ciento de sus acciones en la bolsa de valores de Nueva York. Así empezó una época de expansión en la que compraron compañías de estampas, calcomanías y tarjetas, así como de distribución de cómics.

Pero la estrategia falló. Para 1995 Marvel declaró pérdidas por más de 48 millones de dólares americanos. A fines de 1996 Marvel se declaró en bancarrota y con ello se declaró la guerra entre los millonarios Ron Perelman y Carl Icahn por la dirección de la empresa. Al final ninguno de ellos ganaría.

El juez de la quiebra admitió el plan presentado por Avi Arad y Ike Perlmutter para que Marvel se recuperara del quebranto financiero. Ellos eran los dueños de Toy Biz, una empresa dedicada a la manufactura de juguetes y que estaban en alianza empresarial con Marvel. ToyBiz y Marvel Entertainment Group se fusionaron en Marvel Enterprises para salir de la bancarrota en 1998. En 2005 cambiaron el nombre a Marvel Entertainment.

Este hombre, este monstruo. En 2003 me convertí en accionista de Marvel. Lo confieso paisano. Fue a través de una compañía llamada Oneshare.com que promovía entre los consumidores la posibilidad de convertirse en accionista de una organización para el único efecto de comprar una sola acción y poderla presumir al enmarcarla y colgarla en las paredes de tu casa. Fueron muy precisos al aclarar que no tenías derecho a participar en la vida ejecutiva de la empresa.

Pero en 2006 recibí el reporte financiero del año anterior de Marvel y una invitación para asistir a la asamblea de accionistas en Nueva York. ¿Te imaginas? Me pareció un error que daría para una buena anécdota, pero nada más. Al año siguiente sucedió lo mismo.

Infinity War, infinity cash. ¿Sabes desde cuándo Marvel planeó su universo cinematográfico? Correcto paisano, desde 2005. El reporte financiero de ese año mencionaba el plan de Marvel para producir películas directamente, sin necesidad de vender los derechos de sus personajes, como lo habían hecho con X-Men y Spiderman. En ese entonces proyectaban hacer filmes de Ant-Man, Black Panther, Captain America, Cloack and Dagger, Doctor Strange, Hawkeye, Nick Fury, Power Pack, Shang Shi y The Avengers. En el reporte del año siguiente incluyeron a Iron Man y The incredible Hulk.

Para Chris Zook del Harvard Business Review: “La renovación de Marvel se basó, no en saltar a nuevos mercados de moda o nuevas tecnologías dramáticas, sino a la reaplicación de los activos más fuertes en el núcleo histórico de la compañía: su base de clientes leales, su establo de 5,000 personajes, su biblioteca de 30,000 historias probadas en el mercado, y su marca”.

El UCM no solo es una nueva forma de narrativa cinematográfica que ya había sido probada con éxito en los cómics, sino que también es un nuevo modelo de negocios para la industria del cine.

Escena post créditos. Y seguí recibiendo documentos financieros de Marvel hasta que se vendieron a Disney, pero esa es otra historia.

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