Culiacán

Es tan culichi | El amor en su forma más exótica

La ciudad está repleta de puestos ambulantes llenos de peluches, rosas y otros suvenires, las tiendas del centro vestidas de rojo y  decoradas con corazones, el amor está en todas partes. San Valentín es una de las fechas más esperadas por los enamorados de todo el mundo, es quizás el día en el que el […]

La ciudad está repleta de puestos ambulantes llenos de peluches, rosas y otros suvenires, las tiendas del centro vestidas de rojo y  decoradas con corazones, el amor está en todas partes.

San Valentín es una de las fechas más esperadas por los enamorados de todo el mundo, es quizás el día en el que el amor está en el aire y se expresa de casi todas las formas posibles, desde los más simples detalles hasta los obsequios más costosos.

En Culiacán, la celebración no sería muy diferente al resto de las ciudades del país, de no ser por la forma tan exótica y exuberante en la que los culiacanenses demuestran su amor.

Los principales centros públicos como las plazas y plazuelas se convierten desde la mañana en una pasarela por la que desfilan cientos, quizás miles de personas con regalos pequeños y grandes. Sin embargo, es la opulencia de cierto sector de la población los que vuelven la forma de celebrar esta fecha en un hábito muy culichi.

Desde adolescentes, estudiantes de secundaria con osos del tamaño de una camioneta, pasando por los arreglos con miles de rosas que forman siluetas extravagantes, detalles costosos y efímeros como fuegos artificiales, prendas de las marcas más caras del mercado e incluso armas, los regalos entre culichis suelen asombrar incluso a las personas que se encargan de elaborarlos o conseguirlos.

LO DIJO:

“Llegó una muchacha y me pidió que le decorara una caja con rosas doradas, eso me pareció común, porque ahorita están de moda, luego me pasó 4 botellas de Buchanan’s y otra caja que a pesar de que estaba chiquita estaba algo pesada; no le pregunté que era, pero solita me dijo que era una pistola para su novio, no supe si creerle, me puse muy incómoda, terminé de arreglarle rápido su pedido para que se fuera”.

Karen. Florista.

El amor toma muchas formas, pero los culichis prefieren amoldarlo de las maneras más exóticas, retando siempre la capacidad de asombro no solo de la persona de que recibe el obsequio sino al mayor número de espectadores alrededor.

Comentarios

Reflexiones

Ver todas

Especiales

Ver todas

    Reporte Espejo