Salud

¿Productos milagro? | Cuida tu salud y aprende a identificarlos

La Secretaría de Salud, a través de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios de Sinaloa (COEPRISS), emitió una recomendación a la población en general para evitar el uso de los llamados “productos milagro”. Los “productos milagro” son una amenaza para la salud y una de las más grandes preocupaciones para el sistema […]

La Secretaría de Salud, a través de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios de Sinaloa (COEPRISS), emitió una recomendación a la población en general para evitar el uso de los llamados “productos milagro”.

Los “productos milagro” son una amenaza para la salud y una de las más grandes preocupaciones para el sistema sanitario por los riesgos que representan, no solo para la economía, sino para la integridad de la población; por lo que a través de COEPIRSS se realiza un trabajo permanente para combatir este tipo de mercancía engañosa.

Jorge Alan Urbina Vidales, titular de COEPRISS sostuvo que no existen las “fórmulas mágicas” capaces de aliviar enfermedades graves o crónico degenerativas, curar la diabetes mellitus, artritis o reumatismo, de desaparecer el cáncer de próstata o cualquier otro tipo de cáncer.

“Nuestra labor es firme y permanente a favor del bienestar y la protección contra riesgos sanitarios de los sinaloenses”, afirmó.




¿Cómo identificar un “Producto Milagro”?

  1. Sin registro de COFEPRIS como remedio o medicamento
    2. Sin denominación “suplemento alimenticio” y no menciona sus ingredientes.
    3. El nombre o la denominación es confuso, exagerado y engañoso, menciona clara o veladamente datos anatómicos o fisiológicos, enfermedades o síntomas.
    4. Dirigido para tratar, curar, prevenir o aliviar síntomas de alguna enfermedad, reducción de peso, talla y uso afrodisiaco, entre otras supuestas cualidades.
    5. Incluye leyendas engañosas como: Notificado ante la SSA

Al respecto, Urbina Vidales enfatizó también que no hay esos “efectos maravillosos” para rejuvenecer o quitar diez años de encima, desaparecer la celulitis o las arrugas y recuperar esa lozanía de juventud, de bajar de peso en un santiamén, de curar el Alzheimer o los padecimientos del corazón, de modificar conductas no saludables al tomar un brebaje o hacer aparecer músculos en el cuerpo por arte de magia solo por comprar una máquina para tonificar el organismo sin esfuerzo o dejar ese vientre plano con un gel que presume desaparecer la grasa abdominal en un abrir y cerrar de ojos.



Lamentó también  que a pesar de los avances normativos contra este tipo de negocio, se ha detectado que persiste el problema de medicamentos falsos y “productos milagro” incluso en ventas callejeras y de casa por casa donde se ofrecen –violando todos los preceptos legales- pastillas, cápsulas o tabletas poseedoras de efectos extraordinarios para curar diversas enfermedades. “Los ‘productos milagro’ pueden resultar inocuos en el mejor de los casos, o nocivos para la salud de quien los usa, pues no se conoce su composición química”, dijo.

“El mejor antídoto contra la mentira es la educación porque los engañadores que prometen bondades milagrosas y falsas esperanzas se benefician de la ignorancia supina de sus víctimas o de su vulnerabilidad al necesitar resolver un problema de salud y son embaucados, al final no son ni placebos ni panaceas por eso es nuestro deber advertir a la población sobre estos fraudes y peligros”, subrayó.



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