Sinaloa

La muerte lleva prisa | Se agotan bolsas especiales para cadáveres en funerarias

Tanta prisa hay que los empleados de las funerarias deben proceder al traslado de los cuerpos aunque no les hayan proporcionado el certificado de defunción.

En Sinaloa la muerte lleva prisa a raíz de la pandemia del Coronavirus (Covid-19). Los cadáveres deben ser cremados en el rango de 12 horas después del fallecimiento.

Sin embargo, las empresas funerarias de la entidad han visto agotarse las bolsas herméticas biodegradables para muertos por COVID-19.

Además, lo hornos crematorios, usados solamente por la noche hasta antes del Coronavirus, empezarán a funcionar durante el día.

En Sinaloa el Covid-19 ha matado a 34 personas, infectado a 261 (203 aún padecen la enfermedad) y conserva en lista a 382 sospechosos.

En Sinaloa se han suspendido oficialmente los velorios que conlleven reuniones o aglomeraciones de personas; en caso de sepultura el féretro debe estar completamente cerrado.

Tanta prisa hay que los empleados de las funerarias deben proceder al traslado de los cuerpos aunque no les hayan proporcionado el certificado de defunción correspondiente.

REUNIÓN Y ESCENARIO

Después  de una reunión entre autoridades del Gobierno del Estado (secretaría de Desarrollo Económico y Salud) y representantes de diferentes empresas funerarias el escenario planteado da muestra del tamaño de la crisis.

La reunión, encabezada por Alan Urbina Vidales, titular de la Comisión Estatal de Protección contra Riesgos Sanitarios de Sinaloa (Coepriss), fue para abordar los lineamientos sobre la disposición final del cadáver por COVID-19 (SARS-CoV-2) o sospecha de coronavirus.

En su oportunidad los representantes de las empresas funerarias expresaron su preocupación por el desabasto de insumos para el manejo de los cadáveres por COVID-19 (SARS-CoV-2) o sospechosos de coronavirus ya que se encuentran casi agotadas las bolsas con cierre hermético biodegradables.

Sobre el particular se llegó al acuerdo de que se procedería en el manejo de los cuerpos y su traslado del hospital a la unidad funeraria conforme a las normas y que en breve el Gobierno del Estado garantizaría el abasto de esos insumos y también los relacionados con mascarillas N95, guantes y trajes de bioseguridad tipo Tyvek ya que se encuentran agotados en el mercado.

El secretario de Desarrollo Social, Javier Lizárraga Mercado, dijo que se solicitó a los textileros locales la elaboración inmediata de un millón de cubrebocas o mascarillas con doble capa de tela especial, y se planteó la activación de empresas locales en la fabricación de cubrebocas de algodón de uso quirúrgico, bolsas herméticas biodegradables para cadáveres y otros insumos para la contingencia.

Además planteó que los empleados funerarios deben desinfectar las bolsas o envoltorios de tela que serán usadas para el traslado de los cadáveres y proceder a su traslado aunque no se les haya proporcionado el certificado de defunción, mismo que se hace el compromiso de buscar mecanismos para la celeridad del trámite o posterior entrega.

“No deben negarse a prestar el servicio”, advirtió.

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