Economía

Pemex y CFE | El pobre desempeño de nuestras ‘palancas del desarrollo’

A pesar de que en este sexenio Pemex y CFE están llamadas a ser las principales palancas de desarrollo del País, su situación financiera es grave y tienen enormes dificultades para cumplir con sus objetivos institucionales, alerta México Evalúa.

En el nuevo paquete económico que entregó la Secretaria de Hacienda al Congreso de la Unión este martes 8 de septiembre, le fueron asignados al sector energético (Pemex y CFE) el 21.9% del presupuesto del gasto público total (cerca de un billón 230 mil millones de pesos).

Sin embargo, a pesar de llevarse prácticamente la quinta parte del presupuesto, estas empresas del Estado han presentado resultados muchos menores que los de sus pares en otros países y en el primer trimestre del 2020 presentaron pérdidas de 703,368.5 MDP.

En su “Mapa de vigilancia del Estado sobre sus empresas productivas”, México Evalúa señala que las problemáticas de estas empresas del sector energético no nacen en esta administración federal, sino que son una carga importante que deriva de muchos factores. Pero la falla del estado a nivel organizacional sería la más importante.

En su análisis, México Evalúa señala la falta de un gobierno corporativo, donde el estado exija rendición de cuentas, lo que se traduciría en mejores resultados. Por el contrario, opinan que ni CFE ni Pemex generan los incentivos para el cumplimiento de objetivos financieros.

Otro punto en contra, según reporta el organismo evaluador, es la corrupción que asedia al gobierno en todos sus niveles y en todos los ámbitos de su competencia. Este sería uno de los factores más importantes que actualmente merman el desarrollo político, organizacional y financiero tanto de CFE como de Pemex en su calidad de Organismos Autónomos del Estado.

Entre las fallas más graves, el Mapa destaca: 

  1. La intervención centralizada en los mercados por parte del Gobierno para favorecer a Pemex y a CFE
  2. La falta de seguimiento del Congreso al cumplimiento de objetivos de estas empresas.
  3. Los conflictos de interés a partir de la presencia de miembros del Ejecutivo federal en sus consejos de administración.
  4. La baja prioridad que se le da a la política anticorrupción y de responsabilidad social en estos consejos.

Edna Jaime, directora general de México Evalúa, destacó una problemática general: “Esta administración se ha caracterizado por influir indebidamente para favorecer a Pemex y a CFE en distintos rubros del mercado energético, y estas malas prácticas ya tuvieron consecuencias: la inversión extranjera directa del sector energético pasó de 6 mil 820 millones de dólares en 2018 a sólo 1 mil 119 millones de dólares al primer trimestre de 2020, de acuerdo con datos de la Secretaría de Economía”.

Las propuestas

En la presente administración ya se han presentado algunos principios de un gobierno corporativo, particularmente en cuanto al manejo y la gestión de las medidas del gobierno cara a estas empresas del Estado; sin embargo, quedan varios factores pendientes de fortalecer.

La evaluación cierra señalando que, antes de que se pretenda que Pemex y CFE sean palancas de desarrollo, hay que asegurarse que sean rentables. De no hacerlo no habrá recursos que alcancen para estas empresas. Serán como un barril sin fondo.

“Las mejoras que proponemos en materia de vigilancia al gobierno corporativo de Pemex y CFE buscan construir un Estado más responsable en el control de sus empresas. Esto implica el reconocimiento de las diferencias en las funciones que se ejercen sobre ellas, y una mejora sustancial en materia de rendición de cuentas de cara a los ciudadanos”, apuntó María Fernanda Ballesteros, coordinadora del programa de Regulación y Competencia de México Evalúa.

Para mejorar la vigilancia a Pemex y CFE, México Evalúa propone: 

  1. La creación de una entidad propietaria de las empresas productivas del Estado.
  2. El acompañamiento de la política de propiedad a través de un contrato de gestión entre empresa y el Estado, en el que se establezcan objetivos, metas y parámetros o indicadores para la rendición de cuentas, conforme a lo establecido en el plan de negocios. 
  3. La revisión del régimen especial en ambas empresas para que puedan existir mayores controles en compras públicas y control presupuestario a programas sociales que no tienen un objeto comercial y pueden ser utilizados con fines políticos. Esto, de cara a la inminente discusión de la Reforma Energética.

“Fortalecer a Pemex y a CFE por medio de la entrega de recursos públicos, sin exigir una vigilancia y rendición de cuentas adecuadas, sólo ocasionará una mayor destrucción de valor. El mal desempeño de estas empresas, los escándalos de corrupción y sus cuantiosas pérdidas evidencian que es urgente discutir y mejorar el gobierno corporativo de estas empresas. Es ahí donde debería estar la prioridad”.

México Evalúa.

Accede al estudio completo acá.

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