Familia

¿No llegó lo que esperaban? | 5 consejos para lidiar con rabietas navideñas

Durante la Navidad nuestros hijos suelen tener las emociones a flor de piel, debido a la espera de los regalos o porque hay más visitas y todas las rutinas familiares conocidas pierden su ritmo.

Llegó la navidad y con ella una temporada de paz y convivencia que para muchos pudiera significar tiempos de unión y de brindar obsequios; sin embargo, entre los más pequeños también se generan sentimientos de descontento y frustración, dando lugar a rabietas y berrinches constantes.

Una de las primeras cosas que deben tener en cuenta los padres para poder gestionar las rabietas de sus hijos es saber por qué se producen.

Los berrinches son el principal modo en el que infantes de entre 2 y 4 años expresan sus necesidades afectivas o materiales y pueden tener diversos orígenes.

Pero padres y madres podemos gestionar o reducir la intensidad de estas explosiones emocionales si mantenemos la calma y regulamos los elementos externos que las causan. Sin embargo, esto no va a evitar que acaben apareciendo del todo, puesto que son parte del desarrollo normal de cualquier niño.


Para gestionar las rabietas durante estas fechas navideñas debemos tener en cuenta que podemos prevenir su aparición siguiendo algunas de las siguientes recomendaciones:

  • Es importante seguir con los hábitos y rutinas para procurar que nuestros hijos duerman y descansen lo suficiente. Procurar que sigan comiendo de forma saludable sin que se excedan con los dulces típicos de estas fechas.
  • Procurar vestirles con ropa cómoda, que no les apriete, cause excesivo calor o pasen frío en las comidas, cenas o reuniones familiares que vayamos a tener.
  • Evitar sobresaturales con un exceso de regalos de Navidad con la intención de que aprendan a a valorar lo que reciben.


Si el pequeño ya hizo un berrinche es necesario:

Mantener la calma

Quizás este sea el punto más difícil y también el más importante porque cuando los padres pierden la paciencia enfadándose con sus hijos ante una rabieta, esta no solo no cesa sino que se intensifica. Por tanto, lo primero que debemos hacer para gestionar las rabietas de nuestros hijos es gestionar las emociones que estas disparan en nosotros.

No responder con enfado

Un buen autocontrol por parte de los padres va a facilitar todo los pasos siguientes. Si vemos que no vamos a ser capaces lo mejor es que seamos nosotros quienes salgamos de la habitación donde se produce la rabieta y nos tomemos un minuto para respirar.

Permitir y validar su enfado

Debemos validar el enfado del niño, aunque no el modo como lo expresa si este causa daño a un tercero o a él mismo. En este punto podemos verbalizar algunas frases como ‘veo que estás muy enfadado‘, ‘Entiendo que te has enfadado porque…

Buscar un elemento distractor

Muchas veces, sobre todo con los niños más pequeños, la rabieta acaba cuando se focaliza la atención en otra cosa. Por lo que podemos aplicar esta estrategia cuando la rabieta está empezando y todavía no es muy intensa.

Evitar ceder ante los caprichos

Ya que instaura la rabieta como método para obtener un beneficio.

El informe ‘Lidiar con rabietas‘ del Children’s Bureau de Estados Unidos nos anima a usar el humor para distraer a los pequeños, ya que además de parar la rabieta puede hacer sentir a los padres más relajados.

Las rabietas forman parte del desarrollo normal de nuestros hijos e hijas y aparecerán inevitablemente en algún momento u otro (incluidos los días de Navidad). Sin embargo, tal y como hemos visto tenemos en nuestras manos el modo de reducir su frecuencia y su intensidad.

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