Ciudadanía

Derechos animales | Caso “Rodolfo” y la agenda progresista

El caso del perro “Rodolfo”, así como muchos otros casos alrededor del país demuestra como una realidad que anteriormente no contaba con el suficiente respaldo por parte de los gobiernos, se ha venido convirtiendo en un problema de índole social, logrando ingresar cada vez más dentro de la agenda pública que una sociedad progresista requiere.

El movimiento animalista ha venido cobrando fuerza en los últimos años en diversos países, estos colectivos buscan defender e impulsar los derechos de los animales, así como posicionar una serie de lineamientos que procuren el bienestar de los animales domésticos o de compañía.

En el presente, el uso de las redes sociales ha sido efectivo para visibilizar casos de maltrato animal, lo que ha generado aún más la motivación de ciudadanos a participar dentro de la sociedad activamente en favor del tema.

En lo que refiere a Sinaloa un acontecimiento emblemático se convirtió el caso de la muerte del perro “Rodolfo” por parte de una persona en el municipio de Ahome, donde por primera vez en la historia del estado se procesó judicialmente a alguien por un crimen de maltrato animal.

Lo anterior sale a relucir más ya que en la entidad existe una Ley de Protección a los Animales para el Estado de Sinaloa promulgada desde 2013 por Congreso del Estado; no obstante, hasta el momento no hemos encontrado registro donde las autoridades de impartición de justicia hayan hecho valer la regulación, específicamente sobre crueldad animal.

En el Artículo 1 de dicha legislación se establece que: “La presente Ley tiene por objeto la protección de los animales, mediante los siguientes fines: l. Proteger su vida, integridad y desarrollo; ll: favorecer el respeto y el buen trato; lll: Erradicar y sancionar los actos de crueldad; lV: Promover una cultura de protección; V: Establecer las bases de coordinación entre los diferentes órdenes de gobierno para la aplicación de esta Ley, y Vl: Fomentar la participación de los sectores privado y social en la consecución de los objetos de esta Ley”.

Sobre el último apartado, cabe señalar que no existe alguna comisión especial por parte de ninguno de los tres poderes del estado para “fomentar” la cultura de la protección de los animales como lo establece claramente el primer artículo; sino que dichas iniciativas en su totalidad han sido impulsadas por sectores de la sociedad organizada, principalmente colectivos civiles que han abanderado la causa en la región.

“Por lo menos es un comienzo y van a empezar a pensar antes de cometer un acto de ese tipo. La ley vigente no se había aplicado, fue por la presión social. Ahora dime, ¿tenemos que marchar y meter presión social en cada caso, ya sea de maltrato animal o desapariciones de personas?”, expresó la diputada Karla Montero, quien se ha destacado en el Poder Legislativo por impulsar reformas de este tipo.

Sin embargo, la legisladora consideró que el Código Penal al respecto continúa siendo débil, ya que en su opinión, el responsable de la muerte del perro “Rodolfo” podría salir libre simplemente interponiendo un amparo o pagando una multa.

Por su parte, aunque para Misandria Meyer, integrante del colectivo Fundación Laika, la aplicación de justicia en el citado caso es un logro positivo, piensa que todavía no existe un mecanismo jurídico para establecer penas más fuertes sobre maltrato animal, ya que los únicos registros no pasaban de multas.

“Este es el primer caso, sí es un avance en lo que es la concientización, el cuidado animal; esperemos que sí se siga aplicando la ley conforme a derecho”, manifestó.

El caso del perro “Rodolfo”, así como muchos otros casos alrededor del país demuestra como una realidad que anteriormente no contaba con el suficiente respaldo por parte de los gobiernos, se ha venido convirtiendo en un problema de índole social, logrando ingresar cada vez más dentro de la agenda pública que una sociedad progresista requiere.

Comentarios

Reflexiones

Ver todas

Especiales

Ver todas

    Reporte Espejo