Sociedad

Culiacán diverso | 5 relatos sobre una ciudad que todavía es LGBTIfóbica

‘No te puedo contar una sola historia de violencia, porque la gente tiene que entender que no es que solo te pase una cosa fea cada dos o tres años, me pasan todos los días y no solo a mi sino a todos los que no encajamos en su molde’.

En los últimos años Culiacán ha vivido cambios notables en diferentes rubros, desde la infraestructura, hasta la organización civil; los cambios sociales que se han dado han sido gracias a la intervención de diferentes factores como la política, la religión, el crecimiento económico y el  uso de la tecnología, permitiendo la apertura hacia formas diferentes de expresión y comportamientos que distan mucho de los perfiles más conservadores.

Para quienes integran a la población de la diversidad sexual, la conmemoración del Día Internacional Contra la Homofóbia, Bifóbia y Transfobia, no solo retrata un hecho historico: La desaparición de la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales por parte de la Organización Mundial de la Salud, sino la necesidad de mejorar las políticas públicas en pro de sus derechos.

FOTO de David McNew/Getty Images

La ciudadanía LGBTI+ de Culiacán ha saboreado victorias cotidianas en materia de aceptación y reivindicación de sus derechos, aunque de manera legal el proceso se ha vuelto lento y cansado. Aunque se pudiera decir que la capital sinaloense ha dado grandes pasos en materia de inclusión ciudadana, los asesinatos a miembros de la comunidad LGBTI+ y las diferentes muestran de rechazo y discriminación que viven los LGBTI+ de todos los sectores sociales de la ciudad ponen de manifiesto que aún falta mucho por trabajar en materia de inclusión y respeto.

La resiente aprobación de la Ley de Tipificación de Crímenes de Odio en Sinaloa, es un gran avance en el terreno legal para la ciudadanía que forma parte de la diversidad sexual; sin embargo no atiende problemáticas que originan la violencia y discriminación en contra de este sector de población.

El próximo proceso electoral se convertiría en uno de los más incluyentes de la historia en México, debido a la participación de personas LGBT+ como candidatos de diferentes cargos como servidores públicos, sin embargo, esta modalidad se ha visto amañada por la simulación de los partidos, señala el activista Tiago Ventura a Revista ESPEJO.

Lejos de las cúpulas de poder, en las calles de Culiacán, quienes forman parte de la ciudadanía LGBT+ viven diferentes tipos de violencias y discriminación, a través de de practicas que se han normalizado y replicado desde hace ya varias décadas.

A través de sus testimonios integrantes de la comunidad LGBTI+ de la ciudad nos cuentan como han sido víctimas de momentos incómodos e incluso violentos por ser y reconocerse como parte de este sector civil de Culiacán.

‘La situación es así, cuando eres bisexual vives otro tipo de problemas que el resto de la comunidad, por ejemplo yo trabajaba antes en un súper y todo bien, de hecho en aquel entonces yo tenía una novia, ella sabía que yo soy bisexual y le tocó conocer a mis compañeros de ese trabajo en una reunión que se hizo. Al tiempo, yo comencé a salir con un muchacho y la relación iba bien, él iba por mí al trabajo y a mis compañeros veían el tipo de relación que yo tenía con él. Luego de una se portaban diferente conmigo, no como antes. Después yo terminé con este morro y a los meses empecé a conocer a una muchacha, de nuevo todo iba bien, hasta que mis compañeros la buscaron en Facebook para decirle que yo era ‘mañoso’ o ‘mayate’ hasta fotos le pasaron del chavo con el que salí antes, yo ni siquiera había hablado de ese tema con ella y ni oportunidad tuve de hacerlo, me sacaron del closet, o sea yo no siento vergüenza de mis preferencias, pero no está bien ni siquiera tener la oportunidad de abrirte a tu tiempo y de la manera que deseas con las personas’.

Raul, 32 años.

“Estaba esperando en catedral a Roxana, mi novia, ya tenemos meses saliendo en secreto porque en su casa no saben nada. Anteriormente ella había tenido relaciones sentimentales solo con chicos y yo era la primer chica con la que salía. Llegó la tarde y con la tarde la hora de encontrarnos, entonces la vi cruzar el puente de la Obregón y se acercó a mí para darme un abrazo, como lo harían todas las personas que se encuentran en el centro. Al momento de darme el abrazo, me da un pequeño beso que pasó de mis mejillas a mis labios, nada intenso, como dicen ‘de piquito’. Seguimos caminando hacia uno de los bares en el Paseo del Ángel, riéndonos de algunas cosas, cuando de repente alguien tiró de mi cabello. Una de las tías de Roxana nos había visto y comenzó a reclamarme ahí, en el lugar más concurrido de Culiacán, mientras todos nos veían y algunos grababan la escena con su celular; yo no podía zafarme y la señora solo repetía que le iba a decir todo a la mamá de mi novia, aunque la misma Roxana se lo había confesado a su madre algunos días atrás. A veces quisiera olvidar ese momento, pero no puedo”.

Perla, 21 años.

‘Iba a usar el baño en la central de autobuses, veníamos llegando de Mazatlán y hacía como una hora tras que tenía ganas de ir, así que lo primero que hice bajando fue correr, pagué los 7 pesos que cobran y me metí, la señora que cobra me vio feo, pero eso no fue nada. Ya adentro del baño en el momento que me estaba lavando las manos se me acerca una mujer como de unos 30 años muy enojada a decirme que yo no debería estar ahí, que se baño era para mujeres y que yo evidentemente no lo era. Me dijo que si no tenía vergüenza que al menos tuviera respeto por las otras mujeres, luego se fue aun murmurando cosas sobre mí. Yo nada más me quedé ahí y me lavé las manos rápido. Al salir se estaba quejando con la señora de la cobranza por haberme dejado entrar, me fui muy rápido de ahí’.

Aylin, 24 años.

“Llegué ese día a la entrevista de trabajo, ya había pasado por ese proceso muchas otras veces, la mayoría sin éxito, pero esa vez de verdad estaba seguro, porque si hay alguien bueno para la reparación de ese tipo de equipos en específico, soy yo. Luego de uno o dos filtros terminé pasando con la encargada de Recursos Humanos, comenzamos a platicar y ella se quedó maravillada con la forma en la que le expliqué que podía agilizar el trabajo en la oficina y así me aseguró que el trabajo era para mí. Sin embargo, la plática se tornó un poco más personal y terminó haciéndome la pregunta más evidente: ‘¿Eres gay?’, como pensé que habría la confianza de decírselo le contesté que sí; ella sonrió de manera cínica y me dijo que estaba bien mientras no se me notará. Eso me hizo quedarme un poco serio. Luego de eso terminó la entrevista diciéndome que me llamarían, pero nunca lo hicieron”.

Orlando, 27 años.

‘Aquí todavía son muy homofóbicos y transfobicos y lesbofóbicos y de todo, Culiacán todavía es una ciudad muy lgbtifóbica y te lo digo porque a mí me ha tocado vivirlo toda mi vida, incluso desde antes de saber que yo era parte de la comunidad. En la primaria cuando el profe de educación física se reía de mí y hacía que mis compañeros también lo hicieran, al momento de elegir una carrera universitaria y no poder estudiar lo que yo quería porque mis papás no me iban a apoyar como a mis hermanos, cuando voy a pedir trabajo y me tengo que disfrazar de otra persona porque mi apariencia no le sería grata a una empresa, aun cuando me van a dar un uniforme para trabajar como los demás. No te puedo contar una sola historia de violencia, porque la gente tiene que entender que no es que solo te pase una cosa fea cada dos o tres años, me pasan todos los días y no solo a mi sino a todos los que no encajamos en su molde’

Alejandro, 27 años.

La ONU señala que ‘Desde que comenzó la pandemia, las Naciones Unidas han documentado un empeoramiento de la discriminación, la violencia y el discurso de odio contra las personas LGBTIQ+, su exclusión social y económica, la estigmatización que sufren y los obstáculos que les impiden acceder a la atención sanitaria, la educación, el empleo y los servicios básicos. También hemos observado preocupantes intentos de revocar las protecciones jurídicas y sociales de los derechos humanos fundamentales de esas personas’.

Para el activista sinaloense, Julián Rivera, la conmemoración del Día Internacional contra la LGBTIFobia sirve ‘para ponernos en tiempo presente y ver qué cambios son todavía necesarios y qué cosas son las que nos afectan actualmente a la comunidad lgbt+’.

Pese a las recomendaciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en Sinaloa, el Congreso del Estado mantiene las iniciativas de Matrimonio Igualitario e Identidad de Género en la congeladora. Activistas de todo el estado han aprovechado este día para alentar a la ciudadanía LGBT+ y a sus familias a seguir impulsando la búsqueda del reconocimiento de los derechos para todas y todos los sinaloenses.

Conversamos con candidatos a la gubernatura de Sinaloa sobre su postura sobre los Derechos de la Ciudadanía LGBT+.

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