Culiacán

Arraigo y tradición | Los Tacos de Cabeza de la Juárez

Hay establecimientos locales de comida que le siguen apostando más al arraigo, la tradición, el sazón casero; características que sin proponérselo, hacen mantener una cohesión comunitaria frente a las grandes franquicias de comida rápida.

Tacos de Cabeza de la Juárez sobre la calle Benito Juárez, colonia centro.

Tacos de Cabeza de la Juárez sobre la calle Benito Juárez, colonia centro.

Con muchos comercios y empresas cerradas durante los primeros meses de la pandemia de Covid-19 el mundo comenzó una acelerada transición digital donde las aplicaciones, redes sociales y servicios E-Commerce se posicionaron en el mercado para modificar nuestros modos de consumo.

Para muchas pequeñas empresas sobre todo, su supervivencia dependió casi exclusivamente de estas herramientas. Muchos otros negocios desafortunadamente no pudieron adaptarse con la rapidez que exigían las circunstancias internacionales.

Uno de los giros donde se apreció más esta revolución digital fue en el auge de las aplicaciones de comidas.

Las consecuencias del confinamiento y la suspensión de muchas cadenas productivas obligaron a la mano invisible a regular el mercado una vez más, donde la industria restaurantera principalmente tornó a un nuevo modelo de negocios.

Pero contrario a esta tendencia global hay establecimientos locales de comida que le siguen apostando más al arraigo, la tradición, el sazón casero; características que sin proponérselo, hacen mantener una cohesión comunitaria frente a las grandes franquicias de comida rápida.

En este contexto, pocos son los lugares en Culiacán que pueden jactarse de estar funcionado desde hace casi seis décadas como son los Tacos de Cabeza de la Juárez.

Espejo tuvo la oportunidad de acudir a estos famosos tacos entre la sociedad culiacanense para conversar con su actual administrador, Ernesto Sánchez Lizárraga, quien nos compartió los orígenes del negocio, su historia, sus éxitos y a qué se debe la gran popularidad de este centro culinario.

De entrada revela que ha sido un negocio familiar que fue fundado por su padre y un tío y que en gran medida su sostenimiento se ha debido al trabajo en equipo de ellos: la familia. La prueba está a la vista del establecimiento al notar que cinco hermanos son los que mantienen la organización del negocio.

“Por aquí han pasado muchas familias, muchos empleados. Ahora estamos a cargo los hijos. Actualmente los hijos nos quedamos como encargados. Como dueños somos dos hermanos; y como trabajadores otros tres”, nos comparte el taquero Ernesto.

Uno corta las  verduras, otro es el encargado de la carreta y quien prepara los tacos, otro hermano se mantiene firme en la caja para cobrar a los comensales por el producto; los demás entran y salen de la bodega con utensilios u otros materiales. Mientras tanto, los visitantes llegan a dispuestos a consumir un platillo sencillo, bueno y popular entre la oferta gastronómica de Culiacán.

Tan solo al momento de la entrevista se pudo observar la visita del actual secretario de Turismo del Estado, Óscar Pérez Barros, quien disfrutaba unos tacos de cabeza y maciza complementado con un agua fresca.

Es ahí cuando le lanzamos la pregunta a Ernesto Sánchez Lizárraga en qué han acertado como negocio de comidas, contestando con precisión y seguridad que se debe a la consistencia en el trabajo, la buena calidad del producto que ofrecen, pero también en el buen trato a la gente, es decir, sus clientes.

“Más que nada hemos mantenido la calidad del producto, que es todo lo que contiene el taco. Aparte de que la gente siempre nos ha buscado por el sazón, el sabor que siempre le hemos dado al taco, en si a la comida, que incluso hay clientes que vienen y dicen, ‘me da gusto venir y cada vez me salen más buenos los tacos’. Hay gente que viene desde los inicios”, comenta.

Ernesto afirma casi seguro que a lo largo de los años de estar al frente de los Tacos de Cabeza de la Juárez, no ha vivido las consecuencias de haber tomado malas decisiones en cuanto al manejo del negocio.  Esto se debe, subraya, a que el producto es básico: “el taco, el agua de sabor, el refresco, no hay mucha variedad de producto de comida, es lo mismo”.

Ernesto Sánchez Lizárraga

“Siempre ha sido meter la mejor calidad. Sí hay otros negocios del mismo ramo que nosotros, ‘fuimos allá a tal parte, sí están más baratos, pero no compares. Aquí, por ejemplo, dicen prueba el guacamole, sabe a aguacate’. Aquí todos los días metemos salsas nuevas, aguacate nuevo. Todo nuevo”, presume.

Dicha fama no ha impedido incluso que personalidades de la política y gente famosa se hayan acercado a los Tacos de la Juárez ya sea por recomendación o por tradición familiar. Es el caso del ex gobernador Jesús Aguilar Padilla, quien en funciones acudía esporádicamente a disfrutar de un platillo sencillo, pero altamente disfrutable al paladar.

Caso especial es el del ex alcalde de Culiacán y empresario Jesús Vizcarra, quien llegó a conocer al padre de Ernesto, fundador del establecimiento: “Vizcarra, de hecho era conocido de mi papá, le llegamos a comprar carne para nuestros tacos antes de que fuera muy grande su empresa SuKarne”.

Por las mesas de los Tacos de la Juárez también se ha sentado Cuauhtémoc Blanco, ex futbolista de la selección mexicana y hoy gobernador del estado de Morelos, así como el famoso torero español Pablo Hermoso Mendoza.

“En una ocasión estuvo en una plaza de toros en Culiacán. Nos comentó que el del taxi le recomendó este lugar por ser un lugar bueno para comer”.

Tras la prolongación de la pandemia Ernesto asegura que lejos de disminuir sus ventas éstas han aumentado, sobre todo en el servicio para llevar. Aun así, comenta que todavía ve con desconfianza inscribirse a alguna aplicación de comida: “aquí solo es llamar y recoger”, describe con escepticismo el supuesto beneficio de estas tecnologías.

“No me he animado a meterlo, de la pandemia para acá sí ha sido más la venta y no tenemos tiempo para andar viendo mensajes. A veces no nos damos tiempo ni de contestar, es mucho el pedido, la verdad”.

Luego de décadas ininterrumpidas de ofrecer tacos de cabeza a los culiacanenses, Ernesto nos explica cómo es que tuvieron que cerrar poco más de un mes el año pasado por las medidas sanitarias impuestas por las autoridades, pero al momento de reabrir, sostiene, sus ventas se reactivaron sin contratiempo alguno.

Lugares populares como los Tacos de Cabeza de la Juárez van contracorriente a las tendencias de movilidad surgidas tras la pandemia, donde el uso de las compras en línea se promueven más que nunca para evitar contacto físico en las calles. Hay quienes han considerado este proceso como una marcha sin retorno, pero quién no prefiere el encuentro físico para un rato de esparcimiento agradable con seres queridos y más si es para degustar algo de comer, ¿quién no quisiera reencontrase después de un largo periodo de confinamiento en unos tacos?

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