Gobierno Federal

Terminó convertido en rifa Playa Espíritu, el paraíso de la Corrupción Impunemente Perpetrada

La rifa de aquel edén en cuya propaganda se planteaba como el Cancún sinaloense contiene la enseñanza de que las promesas idílicas acaba como las utopías que son.

A nadie debe sorprender que el presidente Andrés Manuel López Obrador haya convertido en baratija que se le ofrece a la población a través de una rifa el otrora proyecto turístico de Playa Espíritu, localizado en playas de Rosario y Escuinapa, Sinaloa, el mismo que fue predestinado al fracaso al mostrar rasgos de corrupción y de planeación sobre las rodillas desde que se anunció en 2008 por el entonces presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa.

Calderón y enseguida el gobierno de Enrique Peña Nieto le apostaron al capital privado que por cierto no se sintió atraído por la mercadotecnia política que ofreció pilas de arena como si fueran dunas de oro. Aparte de que fue nula la inversión pública para crecer la infraestructura base de aquello que se ofrecía como Centro Integralmente Planeado, se optó por dejarlo en el abandono hasta convertirlo, ahora, en una ganga al pueblo para que posea terrenos y casa de playa aunque en la realidad gane nada.

LEE MÁS: Se compromete Rocha Moya a llevar a cabo proyecto del CIP Teacapán

La diferencia es que López Obrador sí ha sabido vender “espejitos” donde el comprador se queda sin el premio y aparte se siente timado. Las rifas del Mandatario como las del avión presidencial y el palco en el estadio azteca, entretienen a los sectores más desposeídos que bajo ninguna circunstancia verían cambios en sus formas de vida si las políticas públicas de bienestar social se fincan en ocurrencias y prescinden de planeación estructural que señale las soluciones de largo plazo y de impacto profundo en materia de combate a la pobreza.

Pero en algo tiene razón el presidente López Obrador: la corrupción organizada le hizo pagar tremendas consecuencias al país durante décadas y en Sinaloa está una videncia de esas grandes estafas perpetradas ya que el CIP no fue integralmente planeado y en cambió sí resultó alevosamente provechoso para políticos como es el caso del ex gobernador Antonio Toledo Corro que le vendió al Gobierno Federal en 100 millones de dólares terrenos que ni eran de él sino de los fundos indígenas del sur de Sinaloa.

LEE MÁS: Teacapan | AMLO retoma venta de terrenos y se dice abierto a ofertas

En síntesis, la rifa de aquel edén en cuya propaganda se planteaba como el Cancún sinaloense contiene la enseñanza de que las promesas idílicas acaba como las utopías que son. A Playa Espíritu le habría tocado un mejor futuro, que inclusive estaría en avanzada fase de concreción, si la planeación, transparencia, desarrollo económico y sustentabilidad hubieran sido el sostén de todo, lejos de las tentaciones de gobernantes que antes de ver oportunidades para los ciudadanos lo que ven son las ventajas particulares y de camarillas corruptas.

Comentarios

Reflexiones

Ver todas

Especiales

Ver todas

    Reporte Espejo