Ciudadanía

Huerto en casa | Nidia demuestra que sembrar y cosechar está al alcance de todos

Nidia Castro ahora puede subir a su techo y llevar verduras a su mesa

“Ese arbolito que está ahí, es uno de los árboles que surgieron con aquella semilla”, recuerda Nidia Castro, al señalar un pequeño árbol de mandarinas rodeado de otras hortalizas, árboles y flores. Estos, en su conjunto dan vida a su pequeño huerto de 35 metros cuadrados ubicado en el techo de su casa.

Fue el 6 de enero del 2020, cuando Nidia Mónica Castro López vio por fin madurada su idea, después de cultivarla con videos de YouTube y algunos talleres sobre preparación de tierra y siembra de verduras.

Ese día, luego de comerse una mandarina que ella describió como “muy dulce” decidió ponerse manos a la obra y plantar las semillas de la fruta que estaba en sus manos.

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Meses después, con la llegada de la pandemia del COVID-19 a Sinaloa, en marzo del 2020, Nidia reconoció que era hora de hacer crecer su proyecto y así fue como poco a poco y con la ayuda de su marido, el arquitecto, Juan Carlos Rojo Carrascal, fue adecuando el techo de su casa como un lugar que albergaría vida.

“Es muy sorprendente esa sensación que tienes de felicidad, no sé, te embarga la felicidad cuando ves que está surgiendo una planta después de que tu pusiste una semilla en la tierra, es algo quizás bien simple, pero la sensación cuando lo haces te brinda una felicidad de ¡Yo puedo hacer esto!, de ahí se acelera una ansiedad por crecer y probar un montón de objetivos”, dijo.

Aunque en su caso sí tuvo que invertir dinero para adecuar la azotea, para ella lo más importante al iniciar con el proyecto fue el tener la disposición y ganas, puesto que al comenzar solo necesitó las semillas de las verduras que “se compran para comer”, tierra de la orilla del río y una maceta.

Nidia Castro comentó que dada su experiencia, cualquiera puede tener un huerto en su casa, y así como ella tener a su disposición verduras y frutas para llevar a la mesa y preparar sus alimentos.

“Recomiendo tener ganas, un sitio donde pueda tener tierra, no necesariamente tiene que ser una maceta, la maceta más barata que hemos tenido es la bolsa donde viene la comida de la mascota, son bolsas muy gruesas, entonces ahí puedes tener una maceta”, comentó.

Un paso muy importante para ella es la preparación de la tierra, para esto ella miró algunos videos y aprendió a utilizar los mismos residuos orgánicos que podrían ir a la basura de su casa.

“En la casa nada se desperdicia”, exclamó Nidia.

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Otro punto para tener en cuenta es que las hortalizas necesitan sol, así que dijo que es importante encontrar un lugar donde haya bastante. Asimismo, destacó que las flores son muy valiosas porque atraen la polinización.

Algo que le sorprendió a ella es que después de hacer sus primeras plantaciones comenzaron a nacer plantas y flores que ella no había sembrado. Esta temporada son apios.

“Eso es algo que a mí me ha cautivado mucho y es que después de una temporada, como muchas plantas llegan a la floración, sueltan su semilla y meses después estamos viendo que surgen plantas que no pusimos nosotros, esta temporada son los apios, salieron millones de apios solos”, comentó muy orgullosa de su proyecto.

Esto se debe a que su huerto es biodiverso, es decir, funciona como un ecosistema natural, donde conviven plantas, flores, insectos y aves.

Foto: Cortesía

Actualmente, el huerto en casa de Nidia Castro y su marido tiene siete tipos diferentes de chiles, cuatro tipos de tomates, también tiene sembradas cebollas, cilantro, apio, repollo, maíz, berenjenas, pimientos, frijol, ejotes, albahaca y betabel. Además, en el patio de su casa tiene un árbol de limones.

Ahora con la alza de precios de algunas verduras y frutas como los limones, para Nidia ha sido una bendición no preocuparse por eso, ya que en su huerto tiene la mayoría de las hortalizas que necesita.

“El año pasado tuvimos mucha cosecha.  Durante cuatro meses prácticamente no compramos hortalizas. La lechuga es algo bien emocionante, tenemos 7 tipos de lechuga porque a mí me gusta mucho. No sacamos la lechuga completa, sino que vamos cortando hojas alrededor”, explicó.

Para tener un huerto productivo, dijo que es necesario no desperdiciar las semillas de lo que se va cosechando.

En cuanto al tiempo invertido, ella comentó que sube a la azotea a diario a regar las plantas, durante 15 minutos, pero mencionó que no todas las plantas necesitan regarse a diario. Asimismo, dijo que al menos dos o tres veces por semana sí sube durante dos o tres horas para quitar la maleza y revisar que las hortalizas no tengan plaga.

La recomendación de Nidia, para quienes quieran iniciar con este proyecto que ha sido “muy dulce” desde el momento que sembró la mandarina que se comió, es animarse a probar cosas nuevas y echarle ganas.

“Y si una persona no tiene toda esta capacidad, no es necesario que siembre 100 tomates, para generar un huerto en casa se necesita ganas sobre todo, poco espacio y mucho esfuerzo. Animarse a experimentar, si abren un tomate de los que compran para comer o un pepino y lo sacan la semilla y la siembran, eso no necesita ni un peso para hacer. Así empezamos nosotros, y nos hemos ido dando ciertos lujos como comprar macetas”, reflexionó.

Para ella ha sido una experiencia inexplicable, pero muy valiosa.

“Siento que la abundancia y la prosperidad llegaron a nuestra casa”, destacó.

Por lo tanto, sembrar y cosechar está al alcance de todos y la historia de Nidia y Juan Carlos lo demuestra.

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