Derechos Humanos

Ni satanizar ni criminalizar: la aprobación del aborto en Sinaloa necesita del respeto a leyes y creencias

Tan aceptable es que los feligreses decidan respetar la vida humana desde la concepción misma como que acuda la mujer que lo desee a los instrumentos legales recién aprobados para que la interrupción del embarazo sea con la asistencia adecuada del sistema de salud pública

FOTO: Leo Espinoza.

FOTO: Leo Espinoza.

¿Puede un Diputado o cualquier persona que se profese católico, al tiempo que abiertamente coopera o legisla en contra de la vida, recibir la Santa Comunión?“, preguntó la Diócesis de Culiacán en la carta publicada el 11 de marzo y la misma institución clerical responde: “no. No puede acercarse a la comunión sacramental, ni puede ser padrino o a acompañante de otras personas que quieran recibir otros sacramentos como el bautismo”.

De esta manera el fin de semana continuo la desavenencia entre la Iglesia y el Congreso del Estado después de que la 64 Legislatura aprobó el martes las reforma al Código Penal, la Ley de Salud, Código Familiar, Código Civil y Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, para permitir el aborto antes de 13 semanas de gestación, en condiciones de calidad y salubridad en Sinaloa, cumpliendo así con los estándares establecidos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

El planteamiento diocesano fue el inicio de una campaña en las redes sociales que exhibió a los “diputados abortistas” y que en algunas horas fue retirada al encender los ánimos entre las partes del diferendo a pesar de la reconciliación tan importante en estos tiempos en qué México vive una etapa de confrontación nacional que evita o retrasa acuerdos y consensos de primer orden. También algunos legisladores pusieron sus cuotas de intolerancia burlándose de la decisión eclesiástica.

En un Estado laico con el catolicismo como religión predominante, la comprensión de las diferencias debe asumirse con sentido de respeto y diálogo permanente para no cruzar la delgada línea de las libertades. Tan aceptable es que los feligreses decidan respetar la vida humana desde la concepción misma como que acuda la mujer que lo desee a los instrumentos legales recién aprobados para que la interrupción del embarazo sea con la asistencia adecuada del sistema de salud pública.

Lo importante es defender el libre albedrío de las personas al decidir por una u otra alternativa sin que ello ocasione ni la satanización ni la criminalización.

El derecho al aborto seguro existe en México desde que fue despenalizado en septiembre de 2021 y la mayor parte de los estados ha ido avanzando en establecerlo sin que ello signifique hasta el momento conflictos irreparables. Lo que ha pasado es que hay ya una decisión respecto a lo que el sector femenino lleva décadas impulsando y la Iglesia Católica lleva siglos prohibiendo.

En este estado de cosas el respeto a las leyes y las creencias de las personas ha de predominar tarde o temprano.

Ni satanizar ni criminalizar: la aprobación del aborto en Sinaloa necesita del respeto a leyes y creencias”¿Puede un Diputado o cualquier persona que se profese católico, al tiempo que abiertamente coopera o legisla en contra de la vida, recibir la Santa Comunión?”, preguntó la Diócesis de Culiacán en la carta publicada el 11 de marzo y la misma institución clerical responde: “no. No puede acercarse a la comunión sacramental, ni puede ser padrino o a acompañante de otras personas que quieran recibir otros sacramentos como el bautismo”. De esta manera el fin de semana continuo la desavenencia entre la Iglesia y el Congreso del Estado después de que la 64 Legislatura aprobó el martes las reforma al Código Penal, la Ley de Salud, Código Familiar, Código Civil y Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, para permitir el aborto antes de 13 semanas de gestación, en condiciones de calidad y salubridad en Sinaloa, cumpliendo así con los estándares establecidos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.El planteamiento diocesano fue el inicio de una campaña en las redes sociales que exhibió a los “diputados abortistas” y que en algunas horas fue retirada al encender los ánimos entre las partes del diferendo a pesar de la reconciliación tan importante en estos tiempos en qué México vive una etapa de confrontación nacional que evita o retrasa acuerdos y consensos de primer orden. También algunos legisladores pusieron sus cuotas de intolerancia burlándose de la decisión eclesiástica.En un Estado laico con el catolicismo como religión predominante, la comprensión de las diferencias debe asumirse con sentido de respeto y diálogo permanente para no cruzar la delgada línea de las libertades. Tan aceptable es que los feligreses decidan respetar la vida humana desde la concepción misma como que acuda la mujer que lo desee a los instrumentos legales recién aprobados para que la interrupción del embarazo sea con la asistencia adecuada del sistema de salud pública.Lo importante es defender el libre albedrío de las personas al decidir por una u otra alternativa sin que ello ocasione ni la satanización ni la criminalización. El derecho al aborto seguro existe en México desde que fue despenalizado en septiembre de 2021 y la mayor parte de los estados ha ido avanzando en establecerlo sin que ello signifique hasta el momento conflictos irreparables. Lo que ha pasado es que hay ya una decisión respecto a lo que el sector femenino lleva décadas impulsando y la Iglesia Católica lleva siglos prohibiendo. En este estado de cosas el respeto a las leyes y las creencias de las personas ha de predominar tarde o temprano.

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