Ecología

Dile hola a los árboles y adiós al aire acondicionado

Reubicar y sembrar árboles en la zona urbana puede ayudar a combatir el calor

Centro de Culiacán  FOTO: Rolando Carvajal/Revista ESPEJO.

Centro de Culiacán FOTO: Rolando Carvajal/Revista ESPEJO.

“Se pronostican temperaturas máximas de 38 grados”, “Sinaloa será un horno por altas temperaturas”, “Incrementan enfermedades gastrointestinales por calor”, son algunas noticias que se han vuelto muy comunes, puesto que, con la llegada de mayo muchas ciudades enfrentan un incremento de temperatura, lo que a su vez ocasiona el fenómeno conocido como “islas de calor”.

Las islas de calor, de acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, son el resultado de grandes extensiones de asfalto que llegan a alcanzar temperaturas de más de 40°C.

Para combatir esto, la naturaleza tiene una herramienta especial: los árboles. Su sombra logra reducir entre 8 y 10°C.

Aunque esta herramienta se debe enfrentar a la máscara de concreto que poco a poco va cubriendo toda la ciudad y a los errores existentes en el manejo de la flora como una mala poda y falta de riego.

Fuente: Guaiacum A. C.

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Durante una conferencia que formó parte de la Semana del Urbanismo 2021, de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), el biólogo, José Carlos Dehesa Mitre, miembro de la asociación civil Guaiacum, explicó que el arbolado, además de disminuir la temperatura, genera una movilidad activa en las personas.

“En Culiacán tenemos un fenómeno muy común por ser una zona árida, de islas de calor. La isla de calor viene a provocar problemas como aumento de la demanda vehicular o vehículo privado, aumento del aire acondicionado y una baja o nula actividad de la movilidad activa”, comentó.

De acuerdo con un estudio realizado por esta asociación en 2018, se detectó que de las aproximadamente 12 mil hectáreas que tiene la ciudad de Culiacán, solo mil 779 hectáreas forman parte de la mancha verde, es decir, cuerpos de agua, árboles, arbustos, hierba y campo agrícola, pero de esta mancha verde, solo 800 hectáreas corresponde a vegetación.

“La temperatura aumenta conforme hay menor cantidad de vegetación arbórea. Siendo las zonas más calurosas las que poseen mayor tránsito, suelo desnudo y concreto sin vegetación, es decir, tenemos zonas tipo infonavit, zonas aisladas a la ciudad, perimetrales y en la región sureste de Culiacán antes del límite urbano hay un hueco sin vegetación, donde vive una gran cantidad de personas y no tienen esas condiciones para caminar, hace mucho calor en esa zona por el mismo hecho de que es puro concreto o suelo desnudo”, explicó José Carlos Dehesa.

Por lo tanto, acciones simples como el colocar macetas en balcones y azoteas, así como plantar árboles en banquetas pueden ayudar a revertir las islas de calor.

Sin embargo, no se puede colocar cualquier árbol, porque además de llegar a violentar la normatividad urbana, hay árboles que no son apropiados para ciertos suelos.

Asimismo, se tienen que tener cuidados necesarios como una buena poda de árboles, la cual se debe hacer una vez al año y solo para dar forma, aunque para esto se necesita un permiso del Ayuntamiento, pues el árbol es un inmueble urbano.

En este sentido, José Carlos Dehesa comentó que en Culiacán hay un clima semiseco y extremoso, por lo que de manera natural no cualquier vegetación sobrevive, lo cual hace que algunos árboles que están en las banquetas y camellones que no son apropiados para el clima terminen por alimentarse del subsuelo y escasear el agua.

“En especial el olivo negro y la palma real son especies que requieren mucho riego y en Culiacán no es un elemento que tengamos muy a la mano, es un elemento que escasea dependiendo si tenemos suerte con la temporada de lluvias o no, y son especies que sobreviven en la ciudad porque ya han encontrada agua en el subsuelo, porque son especies que ya crecieron mucho y ya encontraron agua y se pueden estar alimentando del subsuelo y pueden escasear el agua, de hecho los eucaliptos son otra especie que es una plaga también y sus raíces tienden a absorber el agua del subsuelo acabándose este elemento”, dijo.

De ahí que el no contar con vegetación nativa puede generar costos de riego, por daños y mantenimiento. Por ejemplo, de acuerdo con Guaiacum, en 2015, costó 2 millones 300 mil pesos el darle mantenimiento al Boulevard Leyva Solano, donde se tiene solo árboles de olivo negro y palmera, mientras que se generó un costo de un millón 110 mil pesos el mantenimiento del Parque Las Riberas, pues en este lugar se encuentra el río y son árboles que ya tienen tiempo en el sitio.

Parque las Riberas

Es así que, el rescatar las áreas verdes y contar con árboles y plantas en un jardín, patio o balcón es una oportunidad para ayudar al medio ambiente y disminuir las islas de calor, siempre y cuando se tomen en cuenta sus características.

Y de paso, cumplir con la recomendación de la ONU de que las ciudades deben tener 16 metros cuadrados de área verde por persona.

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