Mundo

Programas espía: el derecho a la privacidad, más amenazado que nunca

Esos programas permiten acceder a toda la información almacenada en nuestros móviles y se transforman en un arma para vigilar nuestras vidas, alerta la ONU

El derecho a la privacidad de las personas en la era digital se encuentra más amenazado que nunca por el uso cada vez más extenso de herramientas tecnológicas de vigilancia, control y opresión, advirtió en un nuevo informe la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.

El estudio pide el control de estos medios cibernéticos mediante una regulación eficaz que cumpla con las leyes y las normas internacionales de derechos humanos.

El análisis se centra en tres áreas específicas: el abuso que cometen las autoridades estatales con las herramientas de piratería intrusiva (los programas espía, o spyware); el papel clave que desempeñan los métodos de encriptación en la protección de los derechos humanos en línea; y las repercusiones de la vigilancia digital generalizada de los espacios públicos, tanto en línea como fuera de internet.

LEER MÁS: FGR indaga a Tomás Zerón por espionaje con Pegasus

“Las tecnologías digitales aportan enormes beneficios a las sociedades. Pero la vigilancia omnipresente tiene un alto coste, ya que socava los derechos y frena el desarrollo de democracias dinámicas y plurales“, afirmó la Alta Comisionada en funciones para los Derechos Humanos, Nada Al-Nashif.

“En resumen, el derecho a la privacidad está más en peligro que nunca”, subrayó y destacó que “por eso es necesario actuar y hacerlo ahora”.

Teléfonos convertidos en dispositivos de vigilancia

En el primer caso, el informe detalla cómo algunas herramientas de vigilancia -por ejemplo, el programa informático “Pegasus“-, pueden convertir la mayoría de los teléfonos inteligentes en “dispositivos de vigilancia las 24 horas del día“, permitiendo al “intruso” acceder no sólo a toda la información almacenada en nuestros móviles, sino que también los convierte en un arma para espiar nuestras vidas.

“Aunque supuestamente se despliegan para combatir el terrorismo y la delincuencia, estas herramientas de espionaje se han utilizado a menudo por razones ilegítimas, como la represión de las opiniones críticas o disidentes y de quienes las expresan, incluidos los periodistas, las figuras políticas de la oposición y los defensores de los derechos humanos“, afirma el informe.

Unsplash/Fly:D La ciberdelincuencia es una amenaza en constante evolución.

Por ello, subraya la necesidad de tomar medidas urgentes para afrontar la propagación de los programas espía, y reitera el llamamiento a una moratoria sobre el uso y la venta de herramientas de piratería informática hasta que se establezcan las garantías adecuadas para la protección de los derechos humanos.

El informe sostiene que la intervención electrónica de un dispositivo personal por parte de las autoridades sólo debería efectuarse como último recurso y en casos que sirvan “para prevenir o investigar un acto específico que suponga una amenaza grave para la seguridad nacional o un delito grave específico”.

La encriptación de datos sigue debilitándose

Del mismo modo, considera que el cifrado de datos o encriptación representa un elemento clave para la privacidad y los derechos humanos en el ámbito digital, pero destaca que “se está socavando”.

LEER MÁS: Gobierno de EPN sí utilizó Pegasus para espiar, confirma la FGR

El estudio pide a los Estados que eviten tomar medidas que puedan restar eficacia al cifrado, como la instalación de las llamadas “puertas traseras”, que permiten acceder a los datos cifrados personales o al control sistemático de los dispositivos de las personas.

Comentarios

Reflexiones

Ver todas

Especiales

Ver todas

    Reporte Espejo