Historia

Se busca la verdad histórica: Gonzalo Armienta Calderón y el 7 de abril del 72

A lo largo de los años el ex rector de la UAS ha sido responsabilizado por el asesinato de dos estudiantes en 1972

Un grupo de abogados y diversos profesionistas agradecieron al Archivo Histórico General del Estado que el busto de Gonzalo Armienta Calderón permanezca en su sitio original, espacio donde fue instalado en 2018.

“Brevemente lo quitaron, pero fue de un día para otro. Lo importante es que sigue en el lugar y que muchos abogados y ciudadanos destacados propusieron que aquí se instalara”, explicó el abogado y ex funcionario estatal, Ernesto Cebreros Murillo.

El también ex rector de la UAdeO fue reiterativo al mostrar su postura para que la figura de Gonzalo Armienta continúe estando en ese lugar, ya que durante su gestión como secretario General de Gobierno en la administración de Juan S. Millán, fue uno de los promotores de la creación de un archivo general  en el estado por primera vez.

“Agradecemos al Archivo el hecho de que hospede este busto porque fue una institución que el propio Gonzalo estimuló su creación”, expuso Cebreros.

Lo anterior en el marco del aniversario luctuoso de Gonzalo Armienta Calderón, ex rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, ex funcionario estatal y académico, fecha en que este grupo de personas cercano al homenajeado se da cita cada año desde su muerte para honrar su memoria.

Aunque el busto de Gonzalo Armienta fue retirado por breve lapso de tiempo supuestamente para sanitizar y limpiar todas las áreas del Archivo Histórico, su remoción causó una serie de especulaciones que opinaron que el hecho se debió por diferencias ideológicas con el actual gobierno de Rubén Rocha Moya.

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Esta suposición incluso fue retomada por Gonzalo Armienta Hernández, hijo de Gonzalo Armienta Calderón: “Al parecer el retiro de su busto en el Archivo Histórico del Gobierno del Estado solamente fue para realizar una limpieza, espero que así haya sido, y que las ideologías maniqueas sucumban ante las aportaciones que grandes sinaloenses han otorgado a nuestro querido Sinaloa”, escribió en un comunicado por el aniversario luctuoso de su padre.

Buscan desestigmatizar la figura histórica de Armienta Calderón

Pese a que este personaje tuvo una larga trayectoria en la vida pública de Sinaloa, su figura es poco remembrada por la historia oficial, y por el contrario, se le fue formando con los años una especie de leyenda negra alrededor de su figura: el enemigo público número uno de la UAS.

Esto es así porque durante su periodo como rector (1970-1972) se le relacionó con el asesinato de dos estudiantes preparatorianos cuando se llevaba a cabo una protesta estudiantil en el Edificio Central de la UAS, el 7 de abril de 1972, donde intervinieron fuerza de seguridad, quienes reprimieron violentamente la manifestación disparando contra María Isabel Landeros y Juan de Dios Quiñónez.

La herida de la matanza del 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco todavía se encontraba abierta entre los estudiantes y, evitando futuras protestas más radicales en su contra, Gonzalo Armienta renunció a la rectoría la noche de ese día.

Una posible conspiración en su contra

Sin embargo, Gonzalo Armienta no solo tenía que lidiar con las movilizaciones estudiantiles que lo acusaban desde su toma de protesta, en 1970, como una persona impuesta desde la capital y que no había sido elegido democráticamente por la comunidad universitaria, por lo que comenzó a ser repudiado principalmente por la entonces Federación de Estudiantes Universitarios de Sinaloa (FEUS), dicho sea de paso, en la que el actual gobernador Rubén Rocha Moya fue destacado miembro.

A este frente se le sumaba en su contra la misma la clase política y gobernante de ese entonces en Sinaloa, donde a través de los años también han circulado versiones que el asesinato de los estudiantes citados, fue discrecionalmente planeado desde el Gobierno del Estado, porque a Gonzalo ya se le veía como un rival por algunos políticos para suceder a Alfredo Valdez Montoya en la gubernatura.

Al respecto, recientemente Gonzalo Armienta Hernández hizo circular su testimonio recordando aquel evento cuando éste apenas era un niño, esto con la intención de dar a conocer nuevas pruebas que sirvan para reivindicar el nombre y legado de su padre.

“Sin duda su vida cambió el 7 de abril de 1972 cuando la Policía Judicial por órdenes del entonces Secretario General de Gobierno mandó reprimir a una manifestación de estudiantes que pedían su renuncia para dar paso a una Universidad Democrática”, describe en el texto.

Posteriormente escribe que, independientemente de las legítimas aspiraciones de un importante grupo de estudiantes de democratizar la universidad, políticos como el entonces secretario General de Gobierno y el líder del Congreso de esa época lo veían como un serio contrincante para la gubernatura del Estado.

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“Recuerdo con gran claridad como al día siguiente de la muerte de Juan de Dios y de María Isabel mi padre estaba debatido y ese mismo día ante mi presencia le habló por teléfono el Gobernador Valdez Montoya para decirle que tenía que renunciar pues su gobierno no podía protegerlo en su integridad física y que sobre todo había serias amenazas en contra de su único hijo varón (yo), pues si no renunciaba lo iban a matar fuerzas extrañas al movimiento estudiantil’”, asegura.

Crónica de una represión anunciada

El hijo de Gonzalo Armienta Calderón, actual profesor investigador de tiempo completo de la UAS, también asegura que antes del 7 de abril, a su padre ya le habían llegado rumores que ese día el gobierno ya tenía intenciones de reprimir a los estudiantes, dado que la jornada de protestas se habían sucedido desde días antes.

“El cual mi padre trató de evitar, lo cual me consta”, afirma, luego que escuchó hablar a su padre con el entonces líder del Congreso del Estado y con el secretario General de Gobierno y tratar de hablar con el gobernador Montoya (que no le tomó la llamada) para que ese 7 de abril no interviniera la Policía Judicial.

“Es cierto que su gran falta fue no haber logrado la conciliación o renunciado a tiempo por sus ideales en beneficio de la propia Universidad y a su institucionalidad, pero eso no puede borrar su historia académica y profesional por un acto cobarde de un grupo político gubernamental que inclusive trato de evitar”, continúa.

“La losa que esos hechos cargó durante el trascurso de su vida no se la pudo quitar”, lamentó Gonzalo Armienta Hernández.

UNA COMISÓN DE LA VERDAD

Cabe señalar que Gonzalo Armienta Calderón también fundó y fue rector de la Universidad de Occidente, hoy UAdeO, por lo que esa institución realiza un homenaje oficial cada aniversario luctuoso.

Con una asistencia más numerosa de quienes se dieron cita en el Archivo Histórico del Estado, en la de la UAdeO el notario y amigo de Armienta, Alfonso Guillermo Guerra Miguel, propuso la creación de una comisión de la verdad, esto porque una de las grandes mortificaciones en vida el ex rector fue decirle al pueblo de Sinaloa la verdad sobre lo que aconteció en la matanza del 7 de abril.

“Pese a que fue exonerado por esa responsabilidad, aun nos damos cuenta de que existen resabios. Son resabios que yo pensé que uno va madurando y va valorando con mayor precisión cuáles son realmente los hechos importantes en la vida; y yo no entiendo por qué de tantas cosas buenas que hizo el doctor Armienta solo se le recuerda por esa”, informó Frías Castro, quien acudió a ambos eventos.

En cuanto a que a través del tiempo haya sido responsabilizado de ese hecho, Frías Castro comentó que fue ideado por personas que no estaban conformes con lo mucho que él hacía, pues su figura generaba inquietudes ‘de otra naturaleza’.

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