Energía

COP27: México plantea reducir el 30% de emisiones sin detalles de cómo

Los cálculos de cómo se realizarán estas estrategias aún no quedan claros

Por Patricia Ramírez / Causa Natura

México llegó a la Conferencia de las Partes (COP) 27, que se celebra en Egipto del 6 al 18 de noviembre, con la propuesta de reducir el 30% de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) para el 2030. Incluso planteando la posibilidad del 40% bajo un escenario condicionado de apoyo y financiamiento internacional.

Sus principales apuestas están en la reforestación de Áreas Naturales Protegidas (ANP) a través del programa del gobierno federal Sembrando Vida, que promueve la reforestación de árboles maderables y frutales; el incremento de transporte bajo en carbono, que incluye megaproyectos como el Tren Maya en el sureste del país; y una Estrategia Nacional de Carbono Azul proveniente de los ecosistemas marinos.

Aunque las metas del gobierno son más ambiciosas, reconocen especialistas de la Iniciativa Climática de México (ICM), al pasar del 22% planteado en 2015 al 30%, los detalles, las fechas y los cálculos de cómo se realizarán estas estrategias aún no quedan claros.

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“Lo que se ha hecho público hasta ahora son los pronunciamientos de las nuevas metas de reducción de emisiones, pero no contamos con las memorias de cálculo detalladas, lo cual no implica desconfianza, pero el Acuerdo de París indica que hay que entregar los detalles”, declaró Adrián Fernández Bremauntz, director de la ICM, durante la presentación de la Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés), desde la COP27.

La NDC es un documento de análisis científico y técnico que, elaborado por organizaciones de la sociedad civil, plantea medidas concretas para que México alcance las metas que se propone para 2030. Coincidiendo que pueden reducirse el 30% de las emisiones de GEI como plantea el gobierno federal.

Los principales sectores en los que se enfocan las acciones del NDC son electricidad y eficiencia energética, transporte, petróleo y gas, agricultura, silvicultura y otros usos de suelo, residuos e industria.

De acuerdo con la presentación de la ICM, el sector de electricidad y energía podría reducir un 33% de las emisiones si se elimina el uso de combustóleo y se da un despliegue de energías renovables. Un proceso de transición energética que en el actual gobierno federal ha dejado de ser una prioridad.

En el sector de transporte, plantean, podría reducirse hasta el 30% las emisiones si hay un mejor diseño y aplicación de la movilidad en el transporte público y se hacen ajustes en instrumentos regulatorios como la Norma Oficial Mexicana 163 de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (NOM-163-SEMARNAT-ENER-SCFI-2013) sobre emisiones de vehículos.

En casos como el de la industria, la disminución podría alcanzar el 10% con el reciclaje de materiales como el acero y el papel o la generación de fuentes solares para pequeñas y medianas empresas. 

Por su parte, el sector de petróleo y gas podría reducir el 50% de emisiones si se gestiona una regulación entre Petróleos Mexicanos (Pemex) y la iniciativa privada, así como el uso de hidrógeno verde, según lo planteado por NDC.

Mientras que en los residuos podría haber hasta un 39% menos de la línea base de emisiones si se tomaran medidas como el aprovechamiento del biogás de las plantas de tratamiento de aguas residuales y rellenos sanitarios.

“Algunas medidas del gobierno federal como el Carbono Azul y Sembrando Vida no las incluimos por dos razones: primero, si en unos casos sí tienen contribución es marginal y pequeña y, segundo, son sectores de mucha incertidumbre que hasta que no se hagan públicos los cálculos es difícil incorporarlos”, señaló Adrián Fernández.

Además de la transparencia climática para entender los plazos y cálculos que planea el gobierno federal, la ICM estima que será necesaria la inversión de 105 mil 650 millones de dólares a 2030, con cantidades anuales de 13 mil 205 millones de dólares.

A esto se suma la necesidad de cambiar “más radical y rápidamente” políticas públicas que ayuden a alcanzar las metas. Principalmente, aquellas que no son compatibles con las medidas de reducción de emisiones.

“Si no corregimos políticas inmediatamente a principios del año que entra, no hay tiempo para esperar dos años más a que acabe esta administración”, agregó Fernández Bremauntz.

Asimismo, se hizo un llamado desde la ciudadanía para un trabajo colaborativo entre la academia, la iniciativa privada y el sector público con el objetivo de limitar el aumento de la temperatura del planeta en 1.5ºC.

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“Más que una fecha pico que fue en 2021, la fecha es inmediata, las acciones deben arrancar desde ahora”, mencionó Luisa Sierra, directora de Energía de ICM. 

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Este contenido fue publicado originalmente por Causa Natura. Puedes consultar el original acá.

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