Reflexiones

Malú Morales

Letras muy recomendadas | Nuevos dioses

Resignado al ser localizado, el científico comienza su explicación con la frase: Dios no existe…

Existen temas que se quedan colgados en el tendedero de la historia. Algunos escritores se ocupan de ellos, otros hasta se adelantan a los tiempos y algunos más los convierten en exitosos libros. Tal es el caso del tema de la Clonación que tanto revuelo provocó a finales del siglo pasado con la clonación de la oveja Dolly en 1997. Acontecimiento que levantó reacciones y como un remolino se fue calmando; sin embargo, se sabe que algunos científicos continúan sus investigaciones en este sentido, a pesar de que la OMS, sentenció que la clonación humana no es éticamente aceptable.

El escritor español Alberto Vázquez Figueroa (Tenerife 1936) manifiesta su amplio compromiso social. Además de ser buzo y gran navegador, es muy reconocido como inventor. Su talento lo llevó a adueñarse del tema de la clonación tras una exhaustiva investigación que culminó en uno de sus libros más leídos: NUEVOS DIOSES. Él se adelantó 18 años antes de que el revolucionario tema cobrara auge. En la edición de Plaza & Janes que comentamos, se infiere: …anticipó el inquietante futuro que le espera a la humanidad si sucumbe a los avances incontrolables de la ciencia.

Nuevos dioses, nos narra la historia de Alain Remy-Duray, un multimillonario francés que padece una seria enfermedad cardiaca que, a sus 40 años, lo ha envejecido notablemente. Se entera sobre un tratamiento médico que se experimenta en una clínica privada, sobre un precio exorbitante. Soltero y dueño de un emporio editorial, decide someterse a la cura que parece milagrosa. Durante un mes permanece internado, hasta que los médicos deciden darle de alta. Alain se asombra al contemplar en el espejo su figura rejuvenecida notablemente, a la par que sus movimientos son más ágiles. Siente que ha retrocedido 20 años. Recupera su vida, su trabajo y renueva planes sobre su futuro, por lo que busca a la mujer que fuera el amor de su vida de juventud. La llamada asombra a la musa de Alain, que acepta  reunirse con su antiguo enamorado. A pesar de que conserva su belleza, Shirem es ya una cuarentona, viuda, rica y solitaria, a punto de ser abuela. Alain se siente decepcionado, lo que le lleva a alejarse y  liberarse de un añejo y atormentado amor.

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Alain recibe la invitación de un amigo para reunirse con un grupo de hombres ricos y exitosos. Todos se ven jóvenes y fortalecidos; en esa reunión le hacen saber que también ellos fueron sometidos a la cura milagrosa y que forman parte de Los Elegidos, dueños de una mente experimentada dentro de un cuerpo juvenil y enjundioso. En esa reunión surgen las dudas acerca del cómo se llevó a cabo la curación. El efecto con sus parejas que ahora parecen más avejentadas que ellos; se cuestiona, además,  la segunda operación que tendrían que hacerse, veinte años después para conservar la juventud que derrochan en esos momentos. Es entonces cuando el millonario comienza a advertir su transformación interior, al ir descubriendo gustos y habilidades que no tenía, los sueños con personas y lugares desconocidos. Se debate entre el deseo de saber más y el miedo ante lo que pueda descubrir, puesto que, al igual que los demás, han firmado un compromiso de secretismo.

Con la ayuda de uno de los mejores periodistas que trabajan en su cadena, a quien tiene que confiarle parte de sus inquietudes, se propone consultar libros sobre ingeniería genética, biología molecular, la estructura molecular del ADN y varios más que aumentan su incertidumbre. Llegan a la conclusión de localizar al eminente Dr. Ericsson, quien realizó el tratamiento. Cotrell, el inteligente investigador, descubre que existe una isla frente a las costas de Venezuela en la que se encuentra una clínica dedicada a curar enfermedades de la piel. Misteriosa por su ubicación, Alain y su colaborador organizan su búsqueda. Al llegar a la exuberante isla se percatan de que está por arriba de una población pequeña y vistosa a la que acuden turistas dedicados a la pesca. Algunas personas que viven ahí, le saludan como si lo conocieran. El jefe de la clínica es nada menos que el buscado Dr. Ericsson a quien se enfrenta para que le aclare las dudas que lo consumen. Resignado al ser localizado, el científico comienza su explicación con la frase: Dios no existe… y les habla de teorías sobre la reproducción clónica, los trasplantes que nunca se rechazan por tratarse de las mismas células, de una casi inmortalidad si se repite la operación cada 20 años… sobre todo del secreto con que se llevan a cabo los tratamientos para evitar que los gobiernos obtuvieran semejante poder si conocían de las grandes posibilidades que se alcanzarían con la prolongación de la vida. Alain comparte el encuentro perturbador con una joven mujer que lo reconoció como un antiguo amante que la abandonó y de su alegría por verlo regresar.

Vázquez Figueroa hace alusión a las temerarias teorías científicas sobre los avances de la ingeniería genética, así como a las especulaciones de los filósofos y religiosos que se han pronunciado sobre la inmoralidad que representa la clonación.

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Autor de más de 100 libros publicados, Alberto Vázquez Figueroa, que escribiera su primera novela a los 14 años… a sus 83, nos sigue sorprendiendo con sus escabrosos temas. Como lo comenta el escritor Juan Herranz: Si todavía no te has entregado a alguno de los libros de Alberto Vázquez Figueroa, ten cuidado con su capacidad de enganche… piensa que tiene cientos más…

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la línea editorial de ESPEJO.

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