Reflexiones

Federico Liera Blasi

Pase de Estafeta en Bomberos Culiacán: Crecimiento y Superación Constantes

Durante los tres años de la presidencia de José Ma. Espinosa, la cohesión interna y la armonía al interior del Patronato, se consolidaron entre los representantes de la sociedad y de los gobiernos.

El miércoles 16 de noviembre se llevó a cabo en el auditorio del MIA la renovación del Consejo Directivo del Patronato de Bomberos de Culiacán, en la que José Ma. Espinosa de los Monteros Saldaña, presidente durante los últimos tres años: dejó su responsabilidad al Lic. Arturo Sánchez Sáinz, quien ya era consejero ciudadano en el Patronato y es ahora el nuevo presidente.

Al Patronato ingresaron varios nuevos consejeros ciudadanos, confirmando así la renovación que se da en la institución de manera permanente pero gradual, que permite una valiosa continuidad en la visión, los objetivos, las políticas y los procesos institucionales.

El personal operativo continúa en sus puestos: en el Patronato y en el Cuerpo de Bomberos. Ellos también se renuevan, pero con métodos y fechas diferentes a los del Consejo Directivo.

Durante los últimos años, el Patronato y Cuerpo de Bomberos de Culiacán han vivido una constante evolución positiva, que ha mejorado notablemente sus resultados para beneficio del Municipio y de los culiacanenses. Los estándares operativos, el equipamiento y los resultados, la disciplina y las finanzas, han visto cambios y mejoras consistentes, lo mismo que el ambiente entre el personal y su espíritu de servicio.

Continuidad en Profesionalización y Crecimiento, sin Cacicazgos…

La construcción de una nueva Central al norte de la ciudad de Culiacán ya está esbozada. Pero atrás quedaron los tiempos en que una cultura de caciquismo imperaba en el Patronato y los Bomberos. Cuando consejeros, directivos y comandantes se eternizaban en los puestos. Lo que impera hoy es una cultura de profesionalismo y servicio orientada a resultados. Ya no hay continuidad de personas, sino de una visión de profesionalización, apoyada por niveles crecientes de capacitación, organización, equipamiento y prestaciones al personal de los bomberos.

El informe de José Ma. Espinosa impresiona con hechos y cifras: el equipamiento se atendió con la compra de 60 equipos nuevos completos, quijadas de la vida, lámparas, mangueras y pitones, ocho equipos de buceo y uniformes para todos, una nueva máquina, otra pipa y mantenimiento a todos los vehículos… El equipo alcanzó incluso para compartirlo con cuatro municipios más pequeños…

Se estableció el Protocolo Estándar de Incendio y se formalizaron más los estándares de operación. Se reestructuró el Cuerpo en tres batallones con horarios 24/48, para dar cobertura 24/7/365 a nivel Municipio, dando más tiempo a los bomberos para estar en sus casas, con sus familias. Se integró también un sistema espejo de C4 para monitoreo y GPS en todos los vehículos, además de un dron con identificación de cuerpos humanos, en colaboración con CONALEP.

Se dieron entrenamientos constantes en una Academia de Bomberos, inspirada en el modelo de la IFSTA (International Fire Service Training Association), la Universidad Internacional del Conocimiento y en la UNIPOL de Sinaloa; simulacros de incendios y cursos con clases teóricas y prácticas durante 21 domingos…

Se estableció de manera sistemática una cultura de orden, disciplina y respeto, liderazgo y trabajo en equipo, junto con entrenamiento físico. Los salarios crecieron durante los últimos tres años en 53, 40 y 39% a los diferentes puestos de bomberos; se duplicó el aguinaldo y se instauraron primas dominicales y vacacionales, además de obtenerse las dos vacunas y un seguro por COVID.

Fueron muchos los resultados de estos tres años, pero también los retos pendientes, que ahora deberá enfrentar el Patronato encabezado por el Lic. Arturo Sánchez Sáinz.

Los Bomberos de Culiacán: Colaboración Público/Privada que da resultados

Los Bomberos de Culiacán, como otros cuerpos de bomberos (y la Cruz Roja), no son instituciones de gobierno, sino de colaboración Pública/Privada, que administran para la comunidad un servicio que es público, que en muchos países es administrado directamente por instituciones de gobierno, y pagado exclusivamente por el erario público,

Sinaloa es diferente: desde hace décadas, los servicios de combatir incendios y las emergencias, son proporcionados por instituciones profesionales, no del gobierno, presididas por Patronatos y Consejos de ciudadanos que, sin cobrar por ello un solo peso, los apoyan, los operan y los dirigen.

El costo de la operación de las instituciones: los costos del personal y de operación, se paga en gran parte con impuestos y derechos que los ciudadanos pagan, y los gobiernos estatal y municipales recaudan y entregan a los Patronatos y Consejos, y en menor parte, con donativos de los empresarios y de la ciudadanía. Con estos recursos se cubren los sueldos del personal, el costo de las instalaciones, de las máquinas, del equipo, los mantenimientos y un largo etc.

Los gobiernos apoyan también de otras maneras al Patronato y al Cuerpo de bomberos, aportando terrenos para sus estaciones, por ejemplo, y a través de sus áreas de Protección Civil, que les dan respaldo, asesoría, capacitación y equipamiento.

Los Bomberos de Culiacán están formados por más de sesenta bomberos profesionales (a sueldo) y más de 90 bomberos voluntarios (honoríficos); personal administrativo y por los integrantes del Patronato, que son representantes honoríficos de la sociedad civil, de organismos sociales y empresariales, y funcionarios del Ayuntamiento de Culiacán y del Gobierno del Estado.

Hace tiempo, los Bomberos en Culiacán eran voluntarios, y así quedó en la memoria colectiva. Pero hoy, la operación regular del día a día descansa en bomberos que son profesionales. Sin embargo, el apoyo de los voluntarios es situaciones de emergencia, y su espíritu de equipo y entrega al servicio son parte integral de la mística del Cuerpo.

Los miembros del Patronato son también voluntarios. Trabajan honoríficamente (no cobran) durante el tiempo que deciden sus organizaciones, en equipo con funcionarios asignados por el Gobierno estatal y por el Ayuntamiento, que cambian más frecuentemente.

Durante los tres años de la presidencia de José Ma. Espinosa, la cohesión interna y la armonía al interior del Patronato, se consolidaron entre los representantes de la sociedad y de los gobiernos. Lo mismo sucedió con las relaciones entre el Patronato y los bomberos, cada vez más cálidas y humanas. Esto derivó naturalmente en mejoras importantes en el ambiente interno y en la operación.

Renovación de Personas, Continuidad de los Programas

Hace poco más de cinco años, un Patronato de los bomberos de Culiacán realizó, con un equipo de expertos internacionales, un diagnóstico integral y profundo del Cuerpo. De allí derivó una visión y una serie de compromisos y metas cuyo objetivo puede resumirse en una frase: efectividad en el servicio a la comunidad a través de la profesionalización constante del Cuerpo.

Los programas de trabajo establecidos entonces por el Patronato, se renuevan continuamente a medida que van logrando las metas previstas, y los resultados se han reflejado en la calidad del personal, los procesos, la estructura del Cuerpo y, lo más importante, del servicio que la comunidad del Municipio de Culiacán recibe de sus Bomberos.

La llegada de Arturo Sánchez Sáinz a la presidencia del Patronato, seguirá consolidando la cultura y la continuidad de la visión de profesionalismo en el Cuerpo de Bomberos de Culiacán. Esa visión, con las necesarias adaptaciones a los retos que presenta el cambiante entorno y las dificultades crecientes que la población y el dinamismo del Municipio plantean, seguirán demostrando que los bomberos de Culiacán están en el camino correcto para dar cada día mejor soporte a su comunidad.

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la línea editorial de ESPEJO.

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