Mazatlán, Sinaloa.- Parece que la violencia en Sinaloa y en el país no tiene fin ni pausa, aseguró el Obispo de Mazatlán, Mario Espinoza Contreras.
Al encabezar la procesión penitencial y por la paz en el puerto, previo al miércoles de ceniza, añadió que el problema de la inseguridad se ha agravado con el incremento de la desaparición de personas.

“La seguridad se ha ido deteriorando progresivamente por desgracia. Y parece que no tiene fin, parece que no hay una pausa, ni una disminución, sino va tomando más manifestaciones, la violencia”.

“(…) Confiamos en que a lo largo del año se vayan creando mejores condiciones de seguridad entre nosotros, en las carreteras, en los poblados y en las ciudades. Lo ideal sería unas condiciones más favorables para el desarrollo familiar, social y también laboral. Y en esto debemos empeñarnos todos”.

El Obispo de Mazatlán resaltó que es admirable el desarrollo de la vida por lo que se exhorta a todas las personas ser pacíficas y a enaltecer el respeto entre las familias.

CENIZA

 

Espinoza Contreras indicó que la Iglesia católica ha decidido que la tradicional ceniza que toman los fieles en el inicio de la cuaresma, se va colocar sobre la cabeza y no en la frente.

Indicó que es una medida preventiva para evitar contagios de sarampión, otra realidad que está afectando al estado y el país porque hubo un descuido por parte de las autoridades.

“Se va a poner sobre la cabeza por razones de salud pública, estamos también con ese peligro del sarampión, que esa otra realidad, que se descuidó. Dejaron de aplicarse vacunas durante muchos años y de nuevo está presentándose y puede evolucionar a algo grave, a otras enfermedades que pueden ser mortales. Y por eso se hará derramando un poco de ceniza sobre la cabeza y no en la frente de la persona para mayor protección de la salud”.

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