La falta de rentabilidad, un tipo de cambio adverso y precios internacionales a la baja tienen al límite a los productores de maíz en Sinaloa. Así lo advirtió Jesús Rojo Plascencia, presidente de la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (CAADES), quien reconoció que el actual ciclo agrícola se perfila como uno de los más complicados de los últimos años. Esto ha llevado a un porcentaje significativo de productores a abandonar la siembra.

“Todos aquí en Sinaloa tenemos un conocido productor que ya no está sembrando. El número exacto no lo tenemos, pero yo creo que todos hemos escuchado de amigos productores que ya, este año, dejaron de sembrar sus tierras. Otros el año anterior. Pero es por la falta de rentabilidad, no por falta de gana de los productores”, dijo en entrevista para ESPEJO.

 

Rojo Plascencia explicó que el tipo de cambio se ha convertido en un factor clave que hoy juega en contra de los agricultores, ya que reduce significativamente la rentabilidad de la cosecha. A esto se suma una sobreoferta de maíz a nivel mundial y la posibilidad de importaciones de grano extranjero más barato. Esta tormenta perfecta se divisa a apenas dos meses de la cosecha.

Ante este escenario, el dirigente agrícola destaca la necesidad urgente de un apoyo complementario por parte del gobierno federal que aumente el ingreso para evitar un colapso en el sector. “De no tenerlo, prácticamente los productores quedarían en la lona”, advirtió. Destacó que se ha trabajado durante meses con autoridades federales con el objetivo de evidenciar la gravedad de la situación en la que se encuentra la agricultura sinaloense.

Uno de los efectos más preocupantes es el abandono de la actividad agrícola. Aunque no existe una cifra exacta, Rojo Plascencia aseguró que el fenómeno es generalizado. Algunos productores han optado por dejar tierras ociosas, otros abandonaron la actividad en ciclos anteriores, no por falta de voluntad, sino por la ausencia de rentabilidad.

Explicó que, aunque había agua para producir 6 millones de toneladas de maíz, la incertidumbre en la comercialización limitó la cosecha a 4 millones.

Incluso, señaló, hay agricultores que han tenido que vender sus bienes para poder pagar las deudas que les han dejado los últimos ciclos de siembra.

“He escuchado que hay muchos productores que están vendiendo parte de su patrimonio para poder cumplir con sus compromisos financieros, ante la falta de rentabilidad que se ha tenido. Porque no nada más es este año: ya venimos de dos temporadas que han sido bastante desfavorables“.

 

Roberto Bazúa, presidente de la Asociación de Agricultores del Río Culiacán (AARC), dijo anteriormente a esta redacción que productores han tenido que vender parcelas, tractores y otros equipos para poder subsistir.

El presidente de la CAADES habló sobre el desespero y el enojo que se percibe en el sector.

“Es entendible el desespero de los productores ante la falta de rentabilidad, pues su patrimonio es el que está en juego. Somos muchos productores de segunda, tercera generación, qué esto es lo que sabemos hacer. Es lo que nos heredaron nuestros padres, nuestros abuelos: el trabajo a la tierra. Ahí entra el desespero, de poder quedar esta como la última temporada agrícola a falta de una rentabilidad”.

 

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